Crimen de Sáez en Neuquén: «Lo mató de 12 piedrazos en la cabeza», dijo la fiscal que develó la emboscada de un amigo

“Eu gato, tengo una guacha para vos”, habría sido el mensaje con el que el imputado de 20 años contactó a Nicolás Agustín Sáez para citarlo en un sector apartado de Centenario. Según el MPF allí lo golpeó hasta asesinarlo y luego regresó para calcinarlo.

Por Rodrigo Ramirez Aburto

Crimen de Sáez en Neuquén: "Lo mató de 12 piedrazos en la cabeza", dijo la fiscal que develó la emboscada de un amigo. Foto: Emiliano Ortiz

Crimen de Sáez en Neuquén: "Lo mató de 12 piedrazos en la cabeza", dijo la fiscal que develó la emboscada de un amigo. Foto: Emiliano Ortiz

El brutal crimen de Nicolás Agustín Sáez, un joven de Neuquén con un grado de autismo que permanecía desaparecido desde el 5 de septiembre y que apareció muerto y calcinado en un sector de Centenario sigue resonando en los pasillos de la Ciudad Judicial. Los detalles dados a conocer por la fiscalía describen un contexto de extrema violencia predispuesto por una emboscada. Por el hecho, la Justicia imputó a su amigo, Cristian Alejandro Campodonico, como el principal sospechoso de haberlo matado a golpes con una piedra y posteriormente incinerado su cuerpo para ocultar el rastro.

Durante la audiencia de formulación de cargos, realizadas el domingo por la tarde, la fiscal del caso Lorena Juárez y el asistente letrado Maximiliano Jávega reconstruyeron la hipótesis fiscal.

«Tengo una guacha para vos»: la emboscada


El hecho comenzó la tarde del 5 de septiembre, cuando el imputado engañó a Sáez invitándolo a reunirse con una mujer. “Eu gato, tengo una guacha para vos”, fue uno de los mensajes enviados por Campodonico al teléfono de la víctima. Tras su insistencia, la víctima aceptó la invitación.

Juarez expuso que con ese engaño, el acusado condujo a Sáez hacia la zona conocida como «El basural», cerca de la calle Pucará al 730 en la meseta de Centenario, un sector apartado y de difícil acceso.

“El hecho que se le atribuye es causar la muerte de manera violenta de Nicolás Sáez valiéndose de la relación de amistad que mantenían, para poder actuar sobre seguro y cumplir su fin, mediante la utilización de una piedra”, afirmó Juárez. Con el sustento de la medicina legal, la fiscalía detalló que “lo mataron a 12 golpes con una piedra” en la cabeza, lo que le provocó un traumatismo craneoencefálico fatal.

El acusado habría regresado a la escena del crimen


En la hipótesis de la acusación se describió también que tiempo después, el agresor regresó al lugar, le colocó un colchón y dos neumáticos encima, y le prendió fuego para encubrir el crimen.

La solidez probatoria expuesta habría sido clave para desarticular las versiones del acusado, quien en un primer momento se desligó afirmando que había visto a Nicolás Sáez cuando se reunieron en una plaza con otras jóvenes. Hasta ese entonces su perfil era el de un testigo en la causa.

Tiempo después y con la investigación en curso, Campodonico dijo haber sido forzado a matar a Sáez por terceros armados a bordo de una camioneta. Las pericias telefónicas, las cámaras de seguridad y el hallazgo de piedras con restos hemáticos confirmaron que Campodonico estuvo a solas con la víctima.

Incluso, Juárez proporcionó información de la apertura de celulares donde se habría constatado que el imputado borró los mensajes de su dispositivo. En el celular del detenido también se halló un video en el que aparece Nicolás en la vivienda de Campodonico.

Pese a la gravedad que significa atentar de esta manera contra una persona vulnerable y con autismo, la postura de la fiscalía sobre el agravante de alevosía fue rebatida técnicamente por el juez Raúl Aufranc en la audiencia.

La defensa puso en duda los riesgos procesales


Por su parte, la defensa del imputado no desligó a Campodonico y remarcó: “Es un homicidio simple”, cuestionando además el procedimiento inicial (cuando se lo consideró testigo) y sosteniendo que “no tienen la entidad probatoria para afirmar cosas” respecto al análisis de cámaras.

Asimismo, argumentó la ausencia de riesgos procesales afirmando que “no hay ningún riesgo, ni de entorpecimiento ni de fuga”, señalando que el acusado no posee arraigo luego de que su familia debiera abandonar la zona por temor a represalias.

Finalmente, el juez de garantías Aufranc dio por formulados los cargos pero desestimó la alevosía propuesta por la fiscalía, encuadrando la causa provisionalmente como homicidio simple. Respecto a la medida cautelar, fijó prisión preventiva para Campodonico por un plazo de dos meses —menor a los seis requeridos por los fiscales—: “Voy a establecer la prisión preventiva por el plazo de dos meses desde el día de la fecha”, dictaminó el magistrado.


El brutal crimen de Nicolás Agustín Sáez, un joven de Neuquén con un grado de autismo que permanecía desaparecido desde el 5 de septiembre y que apareció muerto y calcinado en un sector de Centenario sigue resonando en los pasillos de la Ciudad Judicial. Los detalles dados a conocer por la fiscalía describen un contexto de extrema violencia predispuesto por una emboscada. Por el hecho, la Justicia imputó a su amigo, Cristian Alejandro Campodonico, como el principal sospechoso de haberlo matado a golpes con una piedra y posteriormente incinerado su cuerpo para ocultar el rastro.

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora

Comentarios