El exjuez Piedrabuena fue sobreseído en la denuncia de un fiscal
El legajo ya estaba archivado por falta de pruebas. La acusación de Andrés Azar era por presunta coacción.
Por pedido del exjuez Diego Piedrabuena, sin oposición del fiscal Diego Azcárate y con el consentimiento del denunciante, el también fiscal Andrés Azar, la jueza Leticia Lorenzo dictó el sobreseimiento del exmagistrado y de su esposa en una causa en la cual se lo investigó por presunta coacción.
El legajo ya había sido archivado a fines del año pasado, como informó Río Negro en ese momento. Fue por falta de pruebas, ya que la fiscalía no encontró elementos para imputarle a Piedrabuena la autoría o participación en la confección de un documento en formato pdf en el cual se acusaba a Azar de presuntos delitos cometidos en la función y se ventilaban detalles de su vida privada.
«Se me acusó del delito de coacción», dijo el exjuez en la audiencia de ayer, de la creación de un documento que calumniaba a Azar, que buscaba amedrentarlo, de afectar su ánimo. Azar era uno de los testigos contra Piedrabuena en el Jurado de Enjuiciamiento que no se hizo porque el magistrado renunció.
Recordó que allanaron su vivienda y secuestraron sus computadoras y teléfonos, en los que no hallaron ninguna prueba que lo vincule con la confección del pdf.
El archivo del legajo no causa estado. Quiere decir que si aparecen nuevas pruebas se puede reabrir la investigación. Por eso Piedrabuena pidió su sobreseimiento; de esta manera no podrán volver a molestarlo por este caso. El sobreseimiento queda escrito en piedra, podría decirse.
El fiscal Azcárate dijo que su criterio es que si no hay formulación de cargos, corresponde el archivo y no el sobreseimiento. Pero anunció: «Me voy a apartar de ese criterio por la postura de la víctima. Azar hizo una presentación manifestando que presta su conformidad, considera que no podemos tener vinculado a Piedrabuea in eternum a una investigación».
La jueza Leticia Lorenzo resolvió haciendo lugar al pedido de sobreseimiento. Señaló que «aquí lo relevante no es la posición de la víctima, lo relevante es que realizadas todas las diligencias de investigación posibles, no hay forma de establecer que Piedrabuena o su esposa fueron los autores del pdf ni partícipes en la confección de ese documento».
«Originalmente la fiscalía tenía una teoría del caso que parecía procedente, pero no se pudo acreditar la autoría ni participación», continuó.
Por último, dijo Lorenzo: «aun sin formulación de cargos había identificación directa de personas. Más allá de que un hecho pueda archivarse en la expectativa de lograr mayores elementos probatorios, lo que no se puede hacer es tener a una persona que ha sido identificada y lamentablemente en este caso con una publicidad y una connotación que no es deseada en los procesos penales, no es viable no resolver la situación de estas personas».