La defensa pone en duda a víctimas del jardín
Creen que están “contaminados” los relatos. Harán un análisis de “credibilidad” con peritos.
Cipolletti
CIPOLLETTI (AC).- La causa por los abusos sexuales en el jardín 85 del barrio El Manzanar se encuentra en la etapa de elevación a juicio, aunque, se confirmó ayer que ordenarán un “análisis de credibilidad”. Se trata de un procedimiento que debe llevar adelante el psicólogo forense para determinar si los relatos de los niños en las cámaras Gesell son “creíbles y veraces”. La defensa desconfía por una posible “contaminación” debido a la exposición y movilización del grupo de padres. La causa tiene como imputado al docente de música Carlos Mesa, procesado por los delitos de “abuso sexual agravado por ser el encargado de la educación de la víctimas”. El maestro está en libertad pero sujeto a pautas de conducta y con residencia en otra localidad. En esas condiciones enfrentará el juicio oral. Mesa se desempeñaba como docente de música en el jardín del barrio El Manzanar y dictaba clases en las salas de 4 y 5 años. Fue apartado de su cargo hace más de un año, apenas lo acusaron, aunque tres meses después se conocieron nuevos casos. El docente fue detenido en medio de fuerte presión social pero luego la Cámara Segunda revocó la medida del juez de instrucción Santiago Márquez Gauna, quien en dos oportunidades le negó la excarcelación. En la resolución del procesamiento, el juez sostuvo nueve situaciones de abuso que tuvieron como víctimas a niños de los turnos mañana y tarde. En total hubo 37 denuncias aunque el fiscal Oscar Cid promovió acción penal por los casos en los que obtuvieron pruebas contundentes. Ayer se confirmó que antes de que la causa llegue a juicio a la Cámara Primera, a pedido de la defensa pública se realizará un “análisis de credibilidad” de las cámaras Gesell. Los abogados del docente Mesa creen que los relatos son creíbles pero desconfían de su veracidad. Piensan que pueden estar “contaminados o inducidos por la exposición del caso”. En un primer momento el maestro estuvo asistido por la exdefensora pública Verónica Rodríguez, que ahora es jueza de cámara en Roca. Desde entonces, la asistencia pública se ejerció con subrogantes. La primera denuncia se conoció en mayo del año pasado y en esa misma semana el docente fue apartado de su cargo. Una madre formalizó la acusación el 16 de junio en la fiscalía de Oscar Cid pero no se habló más del tema hasta el último fin de semana de septiembre. Ese día, en un festejo de cumpleaños, la mujer que había hecho la denuncia se encontró con el acusado (que estaba prestando un servicio de catering) y, a raíz de esa situación les contó al resto de los padres lo que había denunciado.