La degradación de su nota podría poner a Francia en la cuerda floja

Por Redacción

La pérdida por Francia de su máxima nota crediticia, la codiciada triple A, podría provocar una reacción en cadena de las dudas sobre el futuro del país y dañar la economía y las esperanzas de reelección del presidente Nicolas Sarkozy.

La agencia de calificación crediticia estadounidense Standard & Poor’s rebajó un escalón la nota de Francia de la AAA a AA+, socavando la credibilidad del país que ha mantenido la máxima nota 36 años, y recrudeciendo la incertidumbre ante la crisis de la deuda en la Eurozona.

“Podríamos acabar como Italia, con la crisis creciendo como una bola de nieve, haciéndola más difícil de controlar”, dijo Nicolas Bouzou, de consultores Asteres.

Bouzou aseguró que una de las consecuencias de esta decisión es que Francia tenga que pagar más por captar dinero en el mercado, y su bono a 10 años podría tener que pagar un rendimiento del 4%.

Si eso ocurre, la deuda del país será todavía más difícil de manejar, lo que alejará a los inversores y consumidores, y llevaría al país a una espiral de recesión más profunda.

Sarkozy ya ha emprendido un programa limitado de medidas de austeridad destinadas a tranquilizar a los mercados. El mes pasado habría advirtió a sus socios que “si pierdo la triple A, estoy muerto”.

Con su reelección en juego en menos de 100 días, el presidente francés ha prometido que no habrá más austeridad, una promesa que es posible que no pueda cumplir ante esta nueva situación.

El gobierno podría verse obligado a emprender reformas radicales, que de otra manera ni siquiera hubiera considerado, como liberalizar el mercado laboral y acelerar la reforma de las pensiones, dijo Bouzou.

Después del anuncio en agosto y noviembre de sendos planes de austeridad destinados a ahorrar un total de 20.000 millones de euros, un tercero será sin duda necesario, dijo el analista.

La situación podría empeorar también en la medida en que la crisis suponga más desempleo y aumenten los costes del estado del bienestar para el gobierno, presionado las ya maltrechas finanzas públicas.

La degradación se introducirá en la campaña electoral para las elecciones presidenciales de abril y mayo. La crisis ya ha provocado cambios en toda Europa, donde airados votantes han echado a gobiernos para mostrar su descontento con la situación económica.

Ya en diciembre, Sarkozy parecía aceptar el hecho de que la nota de Francia sería rebajada, al declarar que superaría este desafío para su política.

“Será otra dificultad pero no insuperable”, dijo en una entrevista al diario Le Monde. “Si deciden quitárnosla, haremos frente a la situación con sangre fría y tranquilidad”.

En la tarde de este viernes, antes de que la agencia hiciera pública su decisión, reunió a su equipo económico para analizar la situación.

Sarkozy había puesto en juego su credibilidad con el mantenimiento de la triple A. A la oposición le faltó tiempo este viernes tras las primeras noticias para acusarle de cinco años de irresponsabilidad fiscal.

La calificación de la agencia Moody’s tampoco está a salvo después de que ésta advirtiera que podía revisar las notas de todos los países de la UE.

Sin embargo, Fitch, la otra gran agencia de calificación, aseguró esta semana que no tiene planes de degradar la nota de Francia este año, a menos que el país sufra importantes reveses económicos.

“Lo que cuenta más que nada es la credibilidad de nuestra política económica y la determinación de nuestra estrategia de reducir el gasto. Cumpliremos escrupulosamente todos los compromisos que hemos asumido”, dijo Sarkozy.

El economista Elie Cohen, investigador del CNRS, dijo que Francia no puede esperar beneficiarse de las dudas de los mercados como le ocurrió a Estados Unidos cuando S&P rebajó su rating en agosto.

Estados Unidos, la primera economía mundial, sigue atrayendo a los inversores que buscan el refugio del dólar para su dinero pese a la situación económica del país, dijo. “Este no será el caso de Europa”, advirtió.

El analista Marc Touati de Assya Compagnie Financiere dijo que una degradación para Francia supondrá el “inicio de un círculo vicioso”.

AFP