La energía, a un mes del cambio de gobierno

Las nuevas políticas poco han despejado la tormenta del sector. De la asunción de Nielsen en solitario a la dilación en los nombramientos del equipo de Lanziani y los desafíos por venir.





El viernes 10 de enero se cumplió exactamente un mes del cambio de gobierno con la asunción del presidente Alberto Fernández, ese día asumió en pleno el gabinete de la secretaría de Energía. Todavía falta cubrir varios cargos clave, sobre todo en área de las empresas públicas del área energética. Llama la atención el atraso, y la experiencia dice que no es usual tanto atraso.

Dos elementos adicionales apuntalan la conceptualización del atraso. El primero es que en YPF asumió como presidente del directorio Guillermo Nielsen, conocido y respetado economista especializado en deuda pública. Su ingreso, en soledad, se produjo antes de conocerse el nombre del secretario de Energía.

No hubo discurso de inicial, no hubo reportajes que adelanten las ideas centrales y cursos de acción futuros, tampoco hubo un desembarco en puestos clave en el directorio que preanuncien una línea de trabajo futura.

El segundo elemento es que la Ley de Emergencia Pública, con la cual se inauguró el actual gobierno en diciembre, significó en los hechos una transferencia sin precedentes de facultades del Poder Legislativo al Poder Ejecutivo; y contenía la “declaración de Emergencia” en un conjunto muy importante de sectores entre ellos el Energético.


La declaración de la Emergencia Energética se hizo sin justificaciones precisas que consten en los fundamentos de la ley, no se describió la característica de la emergencia misma. Solo quedó clara la vocación de intervenir los Entes Reguladores de gas y de la electricidad de jurisdicción nacional que, precisamente, habían sido regularizados en la administración anterior.


Un hecho significativo es que no haya habido participación –como soporte en los debates parlamentarios– de los funcionarios clave del área energética justificando estas importantes decisiones.


Es verdad que hubo un atraso en la asunción de funciones por parte del nuevo equipo. Pero este hecho está poniendo de manifiesto uno de los mayores problemas de la política argentina de los últimos 5 lustros: la inexistencia del discurso programático de campaña; la inexistencia de “Plataformas Políticas” aprobadas por los órganos partidarios correspondientes ya sean estos Convenciones Nacionales o Congresos Partidarios , que constituyen verdaderos contratos políticos entre los candidatos y los votantes.


Dicho lo anterior, creo que es importante puntualizar algunas cuestiones relevantes a comienzos de 2020, algunas de la cuales surgen precisamente del Informe de Tendencias Energética del IAE Mosconi que se publicó el 6 del corriente con datos oficiales de noviembre de 2019.


1) La producción total de petróleo de la Argentina en el último año se compone de 82 % de crudo convencional y un 18% de crudo no convencional. Ha crecido en el último año por primera vez en 20 años un 3,8% en total. Este crecimiento es exiguo y apenas logra compensar lo que sería un crecimiento normal de la demanda de combustibles líquidos de un año normal.


2) La producción convencional está crónicamente en baja en todas las cuencas desde 1998 y esto constituye un problema estructural mayúsculo.
3) La fracción de crudo no convencional de Vaca Muerta presenta un comportamiento dinámico que en el último año ha crecido un 57 % anual. Pero los datos correspondientes al mes de noviembre indican que el dinamismo tiende a disminuir.


4) Una situación similar se produce en el gas natural donde se constata una importante declinación del gas convencional, del 7,2% respecto al año anterior a nivel país, acompañado también por una disminución en el tight gas de la zona de Vaca Muerta.

Dato

2023
es el año en el que vencen las concesiones de las represas privatizadas durante el menemismo.


5) El crecimiento del shale gas subsidiado por la Resolución 46 que vence en 2022 por ahora compensa las caídas productivas , pero se observa una pronunciada ralentización del crecimiento en noviembre de 2019.


6) El gas no convencional de Vaca Muerta es objeto de fortísimos subsidios a la oferta por parte de un Tesoro Nacional exhausto. Es clara, además, la insuficiencia de infraestructura de transporte, licuefacción y puertos para movilizar ese gas masivamente al exterior.


7) El gas de Bolivia desde 1972 hasta el presente ha jugado un rol importantísimo como suministro complementario a nuestro mercado nacional. Sin embargo la empresa Ieasa modificó parcialmente esta situación restringiendo en 2019 la oferta boliviana al mercado local.


8) Los subsidios del tesoro tienden a aumentar, en vez de disminuir, con las decisiones de congelamiento y de pago diferido.

Las concesiones de las hidroeléctricas deberán ser abordadas en poco tiempo.

Los desafíos cercanos

El período que ya estamos transitando 2020-2023 va a enfrentar a los políticos y gobernantes argentinos a problemas energéticos sin precedentes que van a requerir ideas innovadoras pero también acuerdos políticos parlamentarios entre las principales fuerzas políticas entre las cuales lógicamente será necesario acordar.

La breve lista de esos problemas que no forma parte de la agenda de ningún político nacional y provincial hoy:

1) En 2023 vencen todas las grandes concesiones hidroeléctricas dadas en el Gobierno del presidente Carlos Menem por 25 años. Esas concesiones abarcan las grandes centrales hidráulicas del Chocón, Planicie Banderita, Alicura y Piedra del Águila, además de otras de menor tamaño y revierten a la Nación.

En números

20 años
pasaron desde la última vez que la producción de petróleo creció interanualmente. En 2019 fue del 3,8%.
82%
del petróleo que se produce en el país es convencional. El 18% restante es shale y tight.

2) Transener será privatizada según lo dispone el decreto del PE 862/17. ¿Ese decreto será derogado o modificado por la actual administración?

3) La Organización del Mercado Eléctrico Mayorista y el Transporte en Extra Alta Tensión (hoy ambas tareas en cabeza de Cammesa y Transener) ¿Se mantendrán con su actual configuración o ,en cambio, serán objeto de transformación organizacional?

4) ¿Cómo se definirá, proyectará, financiará y construirá la ampliación hasta ahora muy postergada de la red nacional de interconexión argentina en 500Kv?

5) ¿YPF seguirá siendo una empresa más dentro de un mercado petrolero pequeño y concentrado o será objeto de una transformación estratégica? En ese contexto: ¿Cuál es el futuro de la exploración petrolera en Argentina?

6) ¿Cuál va a ser el rol de la Argentina en la lucha global contra el cambio climático ?

(*) El autor es el presidente del Instituto Argentino de Energía (IAE) y exsecretario de Energía de la Nación


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