La falta de nieve preocupa en la cordillera y afecta a los turistas

El cerro Catedral tuvo que modificar su operatoria y solo permite esquiar en la parte superior de la montaña por la mañana, por las condiciones de las pistas. Los registros de precipitaciones cayeron un 50 por ciento en lo que va del año. ¿Qué dicen los especialistas?

Después de un año signado por la pandemia y la ausencia de turistas, Bariloche inauguró su temporada de invierno con la poca nieve fabricada con los cañones en el cerro Catedral. Las nevadas más intensas que cayeron en la región en los últimos días permitieron acumular apenas 15 centímetros en la cumbre de la montaña y 10 centímetros en la parte intermedia.

Las temperaturas máximas de 12 grados no ayudan al escenario invernal.

A raíz de la escasez de nieve, la empresa concesionaria del cerro anunció una nueva operatoria con horarios reducidos para el esquí y snowboard. De esta forma, la zona alta y media de la ladera norte estará habilitada para esquiadores solo por la mañana, de 9 a 12.45, con el último ascenso por telesilla Séxtuple a las 12.

Los principiantes esquiadores y snowbordistas que utilizan el Play Park de la base y la zona intermedia de Plaza Oertle, podrán acceder a esos lugares de 9 a 15.30; mientras que los peatones pueden ascender a la ladera sur por la telecabina Amancay de 9.30 a 15.30.

“El escenario es llamativo. No son las condiciones promedio del invierno. En julio o mediados de mes, hay más o menos nieve pero siempre hay. Que no haya nieve es muy anormal”, reconoció el glaciólogo Lucas Ruiz.

Este investigador del Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (Ianigla), dependiente del Conicet, destacó que la condición de sequía no es algo nuevo para la región. Puso como ejemplo el otoño y el invierno del 2016, cuando se observaron “condiciones muy secas, aunque después mejoró con la primavera. Entonces, al final de la temporada hubo nieve y uno se termina olvidando. Pero este año es aún más extremo porque ya viene seco desde el verano”.

Fuera del área que cubre la nieve artificial, hay pocos manchones en la zona baja del Catedral. Foto: Alfredo Leiva

Durante la medición de los glaciares del Tronador en ese invierno del 2016, indicó el glaciólogo, se registraron la mitad de las precipitaciones promedio de los últimos seis años. “El año siguiente, fue un año de super nevadas y todo el mundo estaba esquiando por todos lados. Ahora parecería que estamos como el 2016, pese a que el 2021 no está asociado al fenómeno del Niño. De todas formas, como la temporada de invierno no terminó, es difícil compararlo con otras”, planteó.

Al consultarle sobre el por qué de la situación, Ruiz hace referencia a René Garreaud, del Departamento de Geofísica de la Universidad de Chile. “Plantea que, para entender el clima de una región, hay que ir más allá. El clima dela Patagonia está muy influenciado por lo que pasa en la Antártida. El agujero de ozono hace que la parte alta de la Antártida se enfríe y los vientos del oeste se corran más al sur. En estas latitudes, entonces, existen condiciones de alta presión que favorecen el buen tiempo”, expresó Ruiz.

“Estas condiciones -continuó- que se vienen manifestando en las últimas décadas están potenciadas por el cambio climático, sugieren los meteorólogos”.


Un 50% de lluvias menos

En lo que va del año, la estación meteorológica del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) en el aeropuerto de Bariloche registró la caída de 226 milímetros de precipitación. El doctor en Ciencias de la Atmósfera, Maximiliano Viale, advirtió que deberían haber caído 400 milímetros a la fecha. “Estamos cerca de un 50% menos. Es un indicio de la escasez de lluvia y nieve a nivel regional”, destacó este investigador mendocino también del Ianigla.

Aclaró que incluso la estación Puerto Montt de la Dirección Meteorológica de Chile (DMC) indica que ha llovido menos de lo normal a la fecha.

“Es un reflejo contundente de lo seco que viene este invierno, y es coherente con los pronósticos estacionales del SMN y DMC para Patagonia Norte. Investigaciones sugieren que las precipitaciones (y nevadas de invierno) irán disminuyendo a largo plazo en zona de Cuyo y Patagonia Norte con el cambio climático”, subrayó Viale.
También mencionó que todo apunta a que el panorama de escasez de precipitaciones continuará en julio, agosto y septiembre.


Los visitantes buscan alternativas en Bariloche



Los promotores de ropa de nieve de la calle Mitre tienen una misión difícil por estos días. Ayer al mediodía el termómetro rozaba los 12°C y el sol radiante obligaba a quitarse abrigo. Los días parecen primaverales en la cordillera y la falta de nieve empuja a los turistas a pensar otras opciones para disfrutar sus vacaciones.

Las letras de Bariloche son un atractivo y foto obligada para los turistas. Foto: Alfredo Leiva

Este invierno poco habitual se evidencia con la afluencia de turistas en el centro de la ciudad desde la mañana. El recorrido por los comercios, las chocolaterías, la foto obligada en la letras de Bariloche en la costa del lago Nahuel Huapi y la selfie en el Centro Cívico, son parte de las actividades que los visitantes realizan en una mañana dedicada al paseo urbano. Por las tardes, se pueden observar los grupos que con un guía realizan circuitos de walking tours.

En la Oficina de Informes Turístico muchos ingresan a consultar qué planes pueden hacer como alternativa a la ansiada nieve que venían a ver. Allí se refuerza la propuesta de llegar al Valle del Chalhuaco que en otros inviernos era casi imposible de acceder por la nieve. También sigue vigente ascender a los cerros Campanario y Otto, que ofrecen vistas panorámicas y las excursiones tradicionales, ya sean terrestres o lacustres.


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