La hegemonía y sus oposiciones
• Del ensayo elaborado por María Vaccarisi y Emilia Campos se extrae que la construcción de poder por parte del MPN, que se transformaría en hegemónico, se plasmó pacientemente, grado a grado. Abrevando desde su cuna en mucho del peronismo, adoptó sin embargo otros “rasgos” que siempre lo distinguieron del justicialismo. Y en su andar se sumó el “carácter parroquial” para tejer su relación con el conjunto de la sociedad neuquina. En ese tomar forma como estructura de poder blandió las “banderas del federalismo como contraposición a las esferas nacionales”. Con la mira puesta en tornarse hegemónico, redujo a “carácter subalterno” a los partidos políticos opositores.
• El ensayo escudriña a la oposición al MPN que se nuclea en el manejo de los municipios. “Se define por su heterogeneidad, por ser un cuerpo unido pero no unitario, donde la inclusión-exclusión de alguno de los actores políticos se relaciona con el acuerdo – desacuerdo con los ejes principales de la propuesta, que llegan juntos, luego se separan, se distancian, conforman nuevos grupos, se incluyen y excluyen en un movimiento permanente. En varios escenarios locales juegan un papel importante las listas colectoras, son partidos independientes, no llevan candidato a intendente pero sí a concejal y suman sus votos a los candidatos afines; si bien esto no es determinante en la sumatoria total, inclinan la balanza al otorgar los pocos puntos para lograr la victoria”.
• Vinculado con lo anterior, el ensayo precisa que “al interior de cada localidad y entre cada elección, en la conformación de las coaliciones, hay una importante circulación de partidos o fracciones de partidos, los encuentros y desencuentros son recurrentes, hay distintas amplitudes y algunas laxitudes. En caso de derrota, la sensación es que la que pierde es la alianza, un todo indefinido y aglutinado en términos electorales y no el partido al que pertenece cada actor, individual y colectivo. Las conductas desplegadas por cada partido (en particular los nacionales de diferente envergadura) para integrar las alianzas son independientes en cada una de las localidades, derivando en conformaciones heterogéneas que desdibujan y fragilizan aún más las posibilidades de ser gestión. “Los partidos políticos hacen alianza en un lugar, en otro lugar hacen otra. Acá soy oficialismo, allá soy oposición. Si no corregimos esto, va a ser muy difícil construir una propuesta provincial”, señala Podestá, exintendente de Zapala.
• Al incursionar sobre los contenidos del poder de “los líderes locales que asumen funciones de gobierno municipal no logran constituir redes estables de poder, cuya duración –en general– se mantiene mientras el actor ejerce el cargo de intendente. Excepto en Neuquén capital, que mantiene 14 años de gestiones opositoras, aunque con ciertas diferencias entre ellas”, en el resto de las localidades que aborda el estudio –San Martín de los Andes, Chos Malal, Zapala más Neuquén capital– “los proyectos alternativos a la gestión del MPN, cumplido el mandato del intendente electo-reelecto, en la mayoría de los casos la pierden y la recuperan en el corto o mediano plazo”.