“La improvisación y la interna política son los temas de Estado para Weretilneck”
La Unión Cívica Radical como partido político se encuentra hoy en la obligación de dar respuesta a los grandes temas que se encuentran en discusión sobre las políticas de Estado, si es que realmente hay políticas de Estado y no mera improvisación como hasta ahora se observa del gobierno provincial. La Legislatura de Río Negro se subsume en la discusión sobre grandes temas; uno de ellos, la política de hidrocarburos. La firma de un acuerdo entre el Estado y la empresa Petrobras parece ser la salvación de una provincia que naufraga en la incapacidad de sus gobernantes y que pretende a través de un simple convenio salvar la gran deuda estructural de la provincia, que no sólo resulta económica sino también en materia de infraestructura para salud, educación y seguridad. La deuda pública provincial se acrecienta día a día y el déficit primario y fiscal parece no detener su marcha en dar por tierra con un presupuesto poco serio y carente de planificación. Sin perjuicio de ello, el enfriamiento en la marcha de la economía, la caída en los precios de los commodities y la inflación forman un terrible y espeluznante escenario para un gobierno provincial carente de reflejos para la reacción ante las adversidades. En este marco económico, el gobierno provincial intenta remedios caseros que apenas llegan a los anuncios, porque su aplicación es imposible y económicamente inviable. En el medio de la tormenta sólo se observa un sistema de salud devastado en el que todos los días mueren personas porque no existen recursos e insumos para hacer frente a las necesidades, lo que se agrava más aún cuando lo que vemos en los números es un presupuesto subejecutado y mal ejecutado: se gasta mucho y mal. En materia educativa, las escuelas siguen deteriorándose, transformándose en lugares inseguros para nuestros hijos, con pérdidas de gas, falta de agua y mobiliario e incluso un elevado índice de horas sin clases. La respuesta del gobierno vuelve a ser un patear la pelota mediante un decreto que impide a los docentes denunciar las graves falencias edilicias y de seguridad bajo el pretexto de dejarlos sin trabajo. Un gobierno que, en vez de resolver los problemas estructurales, prefiere matar al mensajero. La seguridad no es distinta. Abundan las noticias de cárceles que no sólo no reúnen los mínimos parámetros de seguridad sino que además son un colador. El presupuesto es nuevamente insuficiente y su aplicación ineficaz, sólo anuncios de nuevos cambios en el servicio penitenciario que no dan respuesta a los problemas troncales sino que solamente maquillan. El problema es que se maquilla mal; se nota y a nuestra provincia eso le cuesta dinero. A todo esto, la propuesta gubernamental es sellar un acuerdo con Petrobras con la promesa de que con su firma las arcas públicas rebalsarán de recursos económicos para hacer frente a todas esas falencias. En el medio, el gobierno aprieta a intendentes ofreciendo obra pública si se aprueba el convenio. Lo interesante y serio radicaría en que se ejecutase la deuda que la empresa posee con el Estado rionegrino, que alcanza los setenta millones de pesos y con los que podrían lograrse algunas mejorías. Hay más grises en el acuerdo. No está claro cómo la empresa va a hacer frente al pasivo ambiental que hoy tiene en nuestra provincia y tampoco cómo se hará frente al pasivo ambiental que pueda generarse. Mientras tanto, se deja atada a los ingresos de dinero a la provincia en función de tasas de inversión fantasma y con la promesa poco clara de autoabastecimiento. Mientras esto sucede, la sociedad rionegrina calla, se subsume, se ahoga, se marea o mira distraída, pero guarda silencio. No se expresa con indignación; no reclama ni se moviliza, como aturdida ante tanta improvisación. Mientras sus derechos van socavándose y no se cumplen sus garantías mínimas como ciudadanos, pero sigue optando por un silencio que preocupa. No hay política pública en Río Negro, no hay planificación, hay parche e improvisación, pan y circo, que llevan a la provincia al desfalco mientras la interna política del PJ parece ser la prioridad número uno del gobierno; internas, traiciones y rupturas que llevan tiempo y recursos. Mientras tanto la salud, la seguridad y la educación siguen siendo materia pendiente de resolución. Es aquí donde el radicalismo debe mostrar una propuesta superadora de las inclemencias que atraviesa Río Negro, sobre todo si quiere pensar en un futuro político que lo ponga en la discusión para tomar las riendas de una provincia que corre desbocada y sin rumbo. Nicolás Suárez Colman, DNI 30.751.196 Integración Militante UCR – Roca
Nicolás Suárez Colman, DNI 30.751.196 Integración Militante UCR – Roca