“La infamia, la calumnia y la estadística”
Decía un querido profesor de epidemiología: “La calumnia, la infamia y la estadística son tres formas de mentir”. Por otro lado, la “verdad” basada en la estadística o los números es siempre una construcción, donde el observador hace valer su intencionalidad. Esto viene a propósito de cómo los distintos medios han presentado los resultados de esta elección prelegislativa como si fuera una verdad absoluta, un oráculo incuestionable. En Río Negro les escuché decir por la tele a los propios candidatos de la Alianza Frente Progresista (Odarda-Álvarez), sin movérseles un pelo, que eran la segunda fuerza en Río Negro. Pero la verdad es que no los votaron ni dos de cada diez rionegrinos (16,7% de los votos) y holgadamente sigue siendo el radicalismo la segunda fuerza en la provincia. Ocurrió que el porcentaje obtenido por la AFP era mayor que el que cada lista del radicalismo obtuvo por sí misma y había que aprovechar la confusión. Éste es un ejemplo de la estadística y la mentira que decía mi profesor. Luego de esta elección, similares “verdades” surgieron en todos los medios, hablando del “fin del kirchnerismo”, de la “estrepitosa derrota”. Del acabose o, al menos, y como decía Mafalda de Quino: “Del empezose del acabose”. Vale recordar que ésta no fue ni siquiera una elección legislativa sino un espacio para internas. Ya en el 2009, esta vez en elecciones legislativas, Francisco De Narváez había vencido al propio Kirchner, logrando un total de 34,5% de los votos, superando por un pelito al Frente para la Victoria con un 32,3%. En aquel momento también se pronosticó el caos ante el fin anticipado del kirchnerismo. Por lo que diré que es necesario recordar que en las elecciones del 2009 Francisco De Narváez no fue con sus antiguos compañeros (Mauricio Macri, Felipe Solá y Eduardo Duhalde) ni con el clon de Raúl Alfonsín del 2011. Fue esta vez con la boleta de Unidos por la Libertad y el Trabajo y obtuvo un 10% de los votos. Resultado nada despreciable para haber cambiado de caballo otra vez, pero lejos de lo que vaticinaban por aquella época para el artista plástico venezolano (como dice su biografía en Wikipedia). Dicho esto y relativizando la dureza de la estadística y dudando de la verdad absoluta, los invito a visitar las siguientes páginas: http://www.argentinaelecciones.com http://www.resultados.gob.ar Podrán ver allí que el Frente para la Victoria sigue siendo la opción política más votada en la Argentina con casi seis millones de votos (26,31%). Lejos vienen las UTE (Uniones Transitorias de Empresas), Frente Renovador (13,5%); el Frente Progresista Cívico (8,27%), la UCR (8,27%) y Unidos por la Libertad y el Trabajo (4%). Vaticino, con la misma seguridad de los medios, que muchos de los integrantes de las UTE señaladas cambiarán de caballo y de careta. Y lo más importante es que también cambiarán de suerte. En la Ciudad Autónoma se presentaron 24 boletas. Los medios debieron anunciar la estrepitosa derrota del PRO de Macri, quien obtuvo apenas el 27% de los votos, más cerca de Filmus con el 19% que de UNEN con el 36% entre sus cuatro boletas. Muy parecido que en Río Negro, el PRO festejaba un triunfo que no era tal. La estadística al servicio de la mentira. Lo más importante es que Mauricio y muchos de nosotros sabemos cuánto puede durar la unidad de UNEN. En esta UTE se juntaron Prat Gay, Donda y Gil Lavedra, Pino y Carrió, Terragno y Lousteau, Illia y otros más. En la Ciudad Autónoma del PRO, el radicalismo no fue con el PRO. Pero el radicalismo coquetea con el PRO en el Neuquén de “Pechi”, en Formosa, en Santa Cruz y en Corrientes. No hace mucho, tres gobernadores eran radicales K. Para dar más coherencia, por otro lado, el PRO se unió a Renovadores Peronistas o ex-PJ. En Salta y San Luis, con Rodríguez Saá; en Santa Fe, con Reutemann; en Entre Ríos, con Bussi; en San Juan del ex-PJ, Basualdo; en Santiago de Estero y hasta en Río Negro con el ex-PJ, Ovidio Zúñiga. Coherencia de ambos: todo es igual, nada es mejor del cambalache de Discépolo. Hablando de canciones populares, y para terminar, prefiero recordar las estrofas de La Cigarra, esa hermosa canción de María Elena Walsh: “Tantas veces me mataron, tantas veces me morí, sin embargo estoy aquí resucitando”. Francisco Galeano DNI 11.350.919 – Roca
Francisco Galeano DNI 11.350.919 – Roca