La mirada, protagonista de la nueva normalidad

Desde que el barbijo se transformó en un accesorio de la vida cotidiana, la mirada pasó a tener el primer plano como carta de identificación. En este contexto, crecen las consultas por tratamientos estéticos.

Desde que comenzó la pandemia, la utilización del barbijo pasó a ser una cuestión preventiva que se veía ocasionalmente a ser parte de nuestra vida diaria, a punto tal que fuera de casa es casi imposible (y así debe seguir siendo) ver a alguien con el rostro descubierto.


En este contexto, se volvió muy necesario agudizar la vista para reconocer rostros: hoy los protagonistas son los ojos. Allí donde antes destacaban las sonrisas, hoy chocamos con un barbijo. Y en este contexto, inevitablemente surgió una inquietud: ¿Cómo puedo lograr que mis ojos se vean más lindos, más distintivos?

“Los ojos y el área alrededor de los mismos son componentes centrales de la belleza facial y es a través de la mirada que nos comunicamos con otras personas y transmitimos nuestras emociones. Sin embargo, esta área es una de las primeras en evidenciar cambios con el paso de los años, dándonos muchas veces la apariencia de estar cansados o tristes. El uso del barbijo durante esta pandemia ha generado un notorio incremento en la consulta de pacientes que preguntan por diferentes alternativas para realzar o mejorar su mirada. Como oftalmólogo especialista en cirugía plástica y reconstructiva de párpados, este período de aislamiento también me ha dado la oportunidad para investigar sobre los nuevos tratamientos o alternativas estéticas”, cuenta el doctor Emiliano Becerra.

Al mismo tiempo, el profesional aseguró que “las técnicas quirúrgicas actuales en cirugía de párpados han evolucionado hacia procedimientos mínimamente invasivos, conservadores, que corrigen esos pequeños cambios que se observan con el paso del tiempo y mejoran aspectos sutiles de la mirada, produciendo un gran impacto en el aspecto general y logrando un resultado natural que no altera la fisonomía de la cara del paciente. Además, estas intervenciones tienen una rápida recuperación, permitiendo una pronta reinserción del paciente en su medio social y laboral”.

Entre los procedimientos más habituales en estos meses, podemos encontrar la blefaroplastía superior e inferior (ver aparte).

Antes y después de una de las intervenciones del doctor Becerra. El resultado resalta mucho más la mirada y la zona alrededor de los ojos.


Para quienes están interesados en alguna intervención pero dudan al respecto, nada mejor que más información. Es por eso que Becerra explica que “hoy en día contamos con tecnología láser fraccionado de CO2, el cual puede ser utilizado para realizar la cirugía en forma menos invasiva, prácticamente sin sangrado, lo que acelera aun mas los tiempos de recuperación. El mismo láser se ha convertido en una herramienta muy útil ya que puede utilizarse además en aquellos pacientes que no desean operarse o como complemento de la cirugía para realizar un rejuvenecimiento de la piel, mejorando la tensión de la misma, disminuyendo arrugas e imperfecciones”.

Claro, también hay alternativas para quienes desean mejorar su mirada pero no quieren una intervención: “no debemos olvidarnos de los tratamientos no quirúrgicos como el bótox o acido hialurónico que tienen mucha utilidad en el tercio superior de la cara”, asegura.

Para el final, Becerra desliza una reflexión respecto al momento que atravesamos. “¿Cambió esta pandemia la forma de ver tus ojos? Se ven muchas miradas tristes y expectantes que se preguntan cuando terminará todo esto. No lo sabemos. Mientras, podemos mostrar ojos bellos y expresivos. No cabe duda del nuevo protagonismo de nuestra mirada en estos momentos. Se puede embellecer, enaltecer nuestra mirada, pero sin descuidar la principal función de los párpados que es cuidar nuestros ojos. Y algo muy importante: siempre hay que recordar que para cuidarnos, debemos empezar de adentro hacia fuera”. Así, esta nueva normalidad nos encuentra con la mirada como protagonista excluyente.


Los procedimientos más comunes en esta época



Hay dos procedimientos en particular que tomaron mayor protagonismo durante esta pandemia.

La blefaroplastia superior, o cirugía estética de los párpados superiores, es la primera. Se trata de una cirugía ambulatoria, es decir el mismo día el paciente vuelve a su casa. Las suturas se retiran en el consultorio luego de una semana de la cirugía.

La rápida recuperación y la ausencia de cicatriz visible, que se esconde en el pliegue natural del párpado, hacen posible que esta cirugía pueda realizarse en cualquier momento del año.


Por otra parte tenemos la blefaroplastia inferior. En este caso, la ausencia de cicatriz en piel permite un resultado natural en línea con los criterios actuales de cirugía estética.

Ambos tipos de cirugía pueden ser realizadas en cualquier momento del año y, además, pueden combinarse en una misma intervención de ser necesario.

Para quienes estén interesados en información al respecto de las intervenciones, pueden comunicarse con el doctor Emiliano Becerra en su Facebook o Instagram (como dremilianobecerra), o pueden comunicarse al teléfono 2994760077.


Las claves de las intervenciones



Blefaroplastía Superior

- Consiste en extirpar la piel excedente que aparece con el paso de los años.
- Ausencia de cicatriz visible, que se esconde en el pliegue natural del párpado.
- Cirugía ambulatoria.
- Anestesia local.
- Duración de 20 minutos por cada lado.
- Rápida recuperación
- Puede realizarse en cualquier momento del año.

Blefaroplastía Inferior

- Consiste en extirpar o reposicionar las bolsas de contenido graso de los párpados inferiores.
- Se realiza por la cara posterior del párpado, sin realizar ningún tipo de incisión en piel.
- Cirugía ambulatoria.
- Anestesia local y sedación endovenosa.
- Duración de 20 min por cada lado.
- Rápida recuperación.
- Puede realizarse en cualquier momento del año.


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