“La muerte es un escándalo”
El intelectual Claude Lanzmann, director del famoso documental “Shoa”, acaba de publicar sus memorias: “La liebre de la Patagonia”
En sus memorias, Lanzmann detalla su historia familiar y su búsqueda de identidad como judio.
PARÍS (DPA) – El polifacético intelectual francojudío Claude Lanzmann, autor del famoso documental de nueve horas “Shoah” (1985) sobre los recuerdos del Holocausto, acaba de publicar sus memorias, “La liebre de Patagonia”, que en español llegarán a principios de 2011 (Seix Barral). En ellas detalla cómo fue su vida, su historia familiar y la búsqueda de su identidad como judío. –La muerte se dibuja como el hilo conductor a lo largo del libro. ¿Qué significa la muerte para usted? –Todas las muertes son horribles y brutales, también las que llaman muertes naturales. No puedo hacerme a la idea de la muerte. La muerte es un escándalo. –Usted nació en París en 1925 y es judío. No habla hebreo y creció sin ningún tipo de vinculación a la cultura y la religión judías. ¿Cómo define su identidad? –Vengo de una familia con una fuerte voluntad de asimilación. Soy francés por encima de todo, y al mismo tiempo estoy profundamente ligado a la cuestión judía. He empleado muchos años de mi vida en analizar esta cuestión. Soy solidario con los judíos de todo el mundo y con Israel. – Tras dos años de interrupción, israelíes y palestinos han vuelto a retomar las negociaciones directas. ¿Cree en una posible paz? –Siempre he creído en ello. Conocí hace muchos años al presidente palestino, Mahmoud Abbas; es un hombre inteligente y valiente, eso lo entendí cuando una vez dijo en un discurso: ‘Derramar sangre no puede ser nuestro destino’. –Luchó activamente contra las tropas alemanas durante la “Résistance”. En 1947 fue a Tubinga y poco después a Berlín. ¿No tenía resentimientos hacia el país del nacionalsocialismo? –Precisamente porque luché con las armas contra los alemanes no tenía resentimientos. Fui a Tubinga a estudiar filosofía. ¿Qué es la filosofía sin Alemania? Alemania es la patria de la filosofía. Aún hoy, siempre que viajo a Berlín, visito el cementerio de Dorotheenstadt, donde están enterrados Georg Wilhelm Friedrich Hegel y Johann Gottlieb Fichte. –Su libro está lleno de humor, ironía y sátira, pero también es algo narcisista. ¿Se refleja en ese estilo su persona? –No soy en absoluto narcisista. Creo que ahí se confunde en algo. En mi libro confieso que tengo miedo y soy cobarde. Soy orgulloso y sumiso, pero ni vanidoso ni modesto.
En sus memorias, Lanzmann detalla su historia familiar y su búsqueda de identidad como judio.
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