La multitud no lo abandona
Bajo un lacerante sol, cientos de miles de venezolanos esperan este viernes ansiosos y exhaustos afuera de la Academia Militar de Caracas, para entrar y ver por instantes a Hugo Chávez, mientras recibía honores de medio centenar de dignatarios del mundo. La solemnidad del salón de honor de la Academia contrastó con el bullicio en costados de la explanada y calles aledañas: se lanzaban consignas, mientras canciones revolucionarias sonaban en altoparlantes y vendedores ambulantes ofrecían refrescos, comida y café . “Chávez vive, la lucha sigue”, coreaba la multitud, que se aglomeraba a pocos metros de la entrada y se distribuía luego, a lo largo de varios kilómetros, en un inmenso río teñido de rojo . Una mujer en silla de ruedas, llora desconsalada frente a las cámaras: “Ha muerto mi presidente, ya no tengo a nadie. Tengo tres días de estar aquí y vean lo enferma que estoy”, grita.