La piel en uñas de Ángeles complicó al portero
Un nuevo testigo revelaría traslados de Mangeri ese día
BUENOS AIRES (DyN).- El cadáver de Ángeles Rawson tenía bajo una uña rastros de piel del portero Jorge Mangeri, detenido por el crimen y quien –si bien en un primer momento se autoincriminó– clamó su inocencia a través de sus abogados. Fue por eso que los primeros estudios de laboratorio que recibió ayer el juzgado parecieron un golpe letal para la defensa: aunque faltan más peritajes, la prueba clave de las uñas de la víctima puso directamente al portero en una virtual situación de ataque y a Ángeles en un intento por defenderse. A esto se suma que el portero aseguró que fue torturado antes de su arresto, pero los peritos que lo revisaron en un primer momento determinaron que las marcas que tenía en el torso parecían arañazos defensivos, mientras otras de las lesiones parecían autoinfligidas para disimular las recibidas. En tanto, anoche apareció sorpresivamente un nuevo testigo –sería un taxista– a declarar en Tribunales. Según trascendió, el hombre podría aportar información sobre traslados de Mangeri en los días claves del crimen. No está clara la razón del homicidio, pero la fiscal María Paula Asaro evalúa pedir el procesamiento con prisión preventiva del encargado. Y por primera vez el papá de Ángeles, Franklin Rawson, apareció ante los medios para decir que confía en la Justicia, evitó hablar de la responsabilidad del portero y le pidió al juez Javier Ríos una serie de medidas de prueba. Entre ellas figura un análisis psiquiátrico del acusado para determinar su estructura “conductual-sexual” para saber si tiene alguna patología que explique una eventual reacción homicida. Ángeles Rawson (16) desapareció en la mañana del 10 de junio cuando volvía de su clase de gimnasia y, según probaron las filmaciones, llegó hasta el edificio donde vivía, aunque nunca ingresó a su departamento de la planta baja de Ravignani 2360. Su cadáver apareció recién a la mañana siguiente en el predio de la Ceamse de José León Suárez, hasta donde llegó mezclado con basura luego de haber pasado por un camión compactador. A raíz de la contaminación que sufrió el cadáver eran pocas las esperanzas de los investigadores de que los rastros encontrados bajo las uñas pudieran servir para hallar un ADN. Sin embargo, los peritajes en la dedo índice de la mano derecha de la menor y la uña de ese dedo determinaron que la piel de la cual se obtuvo la cadena de ADN correspondía a Mangeri, arrestado el sábado 16 cuando declaraba como testigo y se habría autoincriminado diciendo “Soy el responsable… Fui yo”, aunque luego en presencia de su abogado lo negó. Ahora, la noticia del ADN reforzó las sospechas contra el detenido. La defensa espera informes más completos que definirán su estrategia: más detalles de lo que había en las otras uñas de Ángeles y análisis del hilo sisal usado para atar el cadáver. Esa soga registraba dos patrones genéticos masculinos, según se supo hoy, lo cual generó especulaciones desde la defensa de Mangeri sobre la participación de más de un autor. Pero esta tarde, a las 14, los periodistas se enteraron de los trascendidos que confirmaban las sospechas sobre Mangeri en torno al ADN del portero hallado en una uña de la menor y se lo contaron al abogado Marcelo Biondi, socio de Miguel Ángel Pierri y codefensor de Mangeri. Biondi recibió prudente la noticia: “ Es una prueba relevante pero esperamos todas las pericias de ADN para revisar todos los procedimientos. Nuestros peritos nos van a decir si el ADN fue plantado o no ”. Es probable que la defensa apele a la cadena de custodia de esos patrones genéticos con la posibilidad de pedir alguna nulidad, señalaron fuentes del caso.