La reelección del gobernador

Allen

Pareciera que resolver la cuestión de la posibilidad de reelección del gobernador actual es ingresar a un laberinto de complejas sinuosidades por el que transitan múltiples expresiones. Algunas emitidas desde la honestidad intelectual, otras claramente contaminadas de mezquinas ambiciones personales que se intentan maquillar capitalizando en uno u otro sentido, amparados en cierta ambigüedad jurídica.

Ante la imposibilidad de un acuerdo, deberíamos rescatar el espíritu de las leyes que limitan la reelección indefinida de los gobernantes, cuyo objetivo es propiciar la alternancia de los mismos y evitar la perpetuidad en el poder. Si se respetase este espíritu, deberíamos tener en cuenta que, más allá del trágico hecho tras el cual asumió la gobernación A. W., éste, de hecho, gobernó la provincia a partir de solo veinte días de iniciarse el periodo 2011-2015.

Y como tal gobernó con todas las facultades que le confiere la ley. Luego fue reelecto para un segundo mandato consecutivo 2015-2019 con lo cual, si adherimos al propósito de la ley, en la práctica y los hechos reales los ríonegrinos fuimos gobernados dos periodos consecutivos por la misma persona.

Habrá que ver qué criterio ético (concepto olvidado en estos tiempos) es el que predomina en la resolución de esta historia, si el espíritu que estipula la ley o la viveza criolla de aprovechar un intersticio jurídico del cual aferrarse para continuar en el poder.

Carlos A. D’Amico

DNI 11.110.780


Exit mobile version