“La sanidad y vitalidad del río Negro”
Respecto de la recuperación de la sanidad y vitalidad del río Negro y su cuenca superficial y subterránea aguas arriba, me permito brindar diversas sugerencias de acción que permitan remediar su actual eutrofización y contaminación.
El caudal mínimo constante de agua arrojada por las represas al río Negro debe ser incrementado de 300 a 600 m³ por segundo; la eutrofización del río Negro es insostenible en el tiempo; tramos de la regata Neuquén-Viedma fueron anulados porque la hiperproliferación de algas ya no les permitía remar.
Los bencenos presentes en el río Negro tienen su origen en la inoperante planta de efluentes industriales PIN de Neuquén, junto al volcado y el filtrado de residuos químicos e hidrocarburíferos provenientes de los 1.600 pozos petroleros por fracking de Vaca Muerta y los 186 pozos no convencionales de Allen. La localidad de Guerrico, ubicada siete kilómetros aguas abajo de Allen, ya tiene sus napas subterráneas contaminadas por petróleo. Entonces, ya, ni una gota más de “nuestra agua” para permitir la exploración por fracking de gas y petróleo, la no-vida.
Los elementos químicos presentes en el río Negro también provienen de los venenos agrotóxicos y fertilizantes agroquímicos comercializados y utilizados en Río Negro y Neuquén sin control alguno. Debe reglamentarse la ley de Agroquímicos de Río Negro para ser implementada por su Ministerio de Salud pública. Los envases agroquímicos ya utilizados deben ser devueltos tal cual a su proveedor original, para que sean ellos mismos quienes los laven y reciclen en su propio lugar de producción.
Los efluentes cloacales deben ser tratados e impulsados a la zona de bardas para ser utilizados como riego forestal. El avance tecnológico sustentable y la energía eólica son los principales aliados para concretar tal gestión.
Obligatoriamente, el dinero administrado por la Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas-AIC (el 1,5% de la recaudación financiera de las diferentes represas hidroenergéticas instaladas en los ríos Limay y Neuquén) debe ser destinado con prioridad a la remediación de todo foco de contaminación orgánica e inorgánica de la cuenca que administra. La AIC es el único organismo legalmente constituido a fin de velar por la administración, uso, aprovechamiento y preservación ambiental de la cuenca. El Art. 41 de la Constitución nacional le indica: “ante el daño ambiental, es prioridad recomponer”.
Como ciudadanos, debemos revertir de inmediato la idea vetusta y anacrónica de que el progreso, inevitablemente, significa contaminación y también rechazar de plano que los ríos sirvan como intestino abierto para el desecho final de toda actividad humana.
Debemos comprender y respetar la naturaleza del agua del río Negro y su cuenca aguas arriba como un sistema integral y sagrado, proveedor por siempre de vida y prosperidad. De la cordillera al mar, bebemos y fructificamos la misma agua.
Prioricemos y sostengamos entones el valor natural del agua como esencia de vida, y no de no-vida.
Elvio Mendioroz
DNI 8.213.861
Elvio Mendioroz
DNI 8.213.861
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