La víctima de femicidio murió por asfixia
La mujer trabajaba en la delegación de la Aduana. El hombre que confesó el crimen 11 horas después será indagado por el juez Calcagno.
VIOLENCIA DE GÉNERO
La Policía de Río Negro halló asesinada a María de la Cruz. Estaba tirada en un sector del comedor del dúplex que la mujer alquilaba, aunque pericias posteriores constataron que su cuerpo había sido manipulado tras la muerte, que ocurrió unas 12 horas antes de la denuncia.
Fuentes policiales y judiciales señalaron que la mujer presentaba marcas evidentes en el cuello y según la autopsia murió asfixiada. La víctima tenía 47 años y trabajaba en la delegación local de la Aduana.
Los policías detuvieron a la pareja de la mujer, que fue trasladado hasta la comisaría Segunda e identificada como Hernán Guillermo Cortés, de 39 años.
El sospechoso fue quien llamó al 911 para admitir el crimen que este miércoles conmocionó a Bariloche. Aunque las últimas pericias realizadas delataron que hubo una manipulación del cuerpo la víctima, con la aparente intención de encubrir lo ocurrido.
El comisario Oscar González reconoció a Radio Seis que la mujer habría muerto entre 10 y 14 horas antes de la denuncia realizada por el detenido.
Cortés dio el aviso a las 4 de la madrugada y cuando los policías llegaron al domicilio, el sujeto estaba bajo una crisis nerviosa y tenía un rasguño importante en el cuello.
Explicó a la Policía que hubo una discusión con la mujer y después la asfixió. El sujeto aseguró que había intentado quitarse la vida. Aunque es una declaración que no tuvo control judicial, porque el detenido recién este jueves será indagado por el juez Ricardo Calcagno.
El sospechoso de ser el autor del femicidio vive con la madre en una vivienda, que está emplazada a pocos metros del departamento donde ocurrió el hecho. La mamá del detenido es la dueña del departamento que la víctima alquilaba.
La mujer era contadora y se había radicado hace unos once meses en Bariloche. Alquilaba hace cinco meses el departamento, que está ubicado en la calle Campichuelo al 671. Trabajaba en la Aduana, pero estaba con licencia médica.
Calcagno, el fiscal Bernardo Campana y la secretaria del juzgado Lorena Cordi concurrieron al domicilio para dirigir las diligencias preliminares. También, el médico policial que revisó a la víctima.
Se tomaron muestras de las uñas del sospechoso para los análisis de ADN y secuestraron ropa del detenido y de la víctima. Personal del gabinete de Criminalística de la Policía de Río Negro trabajó en el lugar del hecho en la recolección de evidencias.
El sujeto permanecía anoche detenido y hoy comparecerá en Tribunales para la indagatoria.
DeBariloche