¿Te diste cuenta? La curiosa razón por la que los lomos de los libros están escritos en distintos sentidos

La diferencia no es un error de impresión. Detrás de esa curiosidad conviven dos tradiciones editoriales: el estilo latino y el estilo francés, cada uno con una lógica y una historia propias.

Por Redacción

Basta con recorrer una biblioteca para notar un detalle que suele pasar desapercibido hasta que alguien lo señala: no todos los libros tienen el título escrito en el mismo sentido sobre el lomo. Mientras algunos obligan a inclinar la cabeza hacia la derecha para leerlos, otros se leen inclinándola hacia la izquierda.

Lejos de tratarse de un error de impresión, esa diferencia responde a dos tradiciones editoriales distintas que conviven desde hace décadas: el estilo latino y el estilo francés.

El estilo latino: de abajo hacia arriba


En la mayor parte de América Latina, España, Estados Unidos y el Reino Unido, el criterio más utilizado consiste en escribir el título del lomo de abajo hacia arriba.

Esto significa que, cuando un libro está apoyado verticalmente en una biblioteca, basta con inclinar la cabeza hacia la izquierda para leer el título de forma correcta.

Este sistema también recibe el nombre de estilo anglosajón o estilo latino, ya que terminó imponiéndose en buena parte del mundo occidental.

Uno de los argumentos que sostienen esta elección es práctico: cuando un libro se coloca acostado sobre una mesa con la tapa hacia arriba, el título del lomo queda orientado correctamente para quien lo observa.

El estilo francés: de arriba hacia abajo


La otra tradición es conocida como estilo francés.

En este caso, el texto del lomo se imprime de arriba hacia abajo, por lo que, para leerlo en una estantería, hay que inclinar la cabeza hacia la derecha.

Este criterio fue históricamente el predominante en Francia y también tuvo influencia en otros países europeos, aunque hoy su uso es bastante menor.

Quienes defienden este sistema sostienen que resulta más cómodo cuando los libros permanecen ordenados verticalmente durante largos períodos, especialmente en bibliotecas.

¿Cuál es el correcto?


La respuesta es simple: los dos.

No existe una norma internacional que obligue a utilizar un único sentido para imprimir el lomo de un libro.

Cada editorial adopta el criterio que considera más conveniente o que forma parte de su tradición gráfica. Incluso dentro de un mismo país pueden convivir ambos sistemas.

En la actualidad, muchas editoriales mantienen el estilo con el que fueron fundadas, mientras que otras lo modifican según el mercado al que se dirigen.

Por qué la mayoría de los libros en español siguen el estilo latino


En Argentina y en la mayor parte de Hispanoamérica predomina el estilo latino, por lo que la mayoría de los títulos se leen de abajo hacia arriba.

Esto responde tanto a la influencia de la industria editorial española como a la estandarización internacional impulsada por editoriales anglosajonas durante el siglo XX.

Sin embargo, todavía es posible encontrar libros importados —especialmente franceses o de algunas editoriales europeas— que conservan la orientación inversa.

Un detalle que revela la historia del libro


Aunque parezca una cuestión menor, la dirección en la que se imprime el título del lomo refleja siglos de evolución del diseño editorial.

Es una de esas pequeñas decisiones que la mayoría de los lectores nunca nota… hasta que descubre que no todos los libros están escritos igual.


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