Letta se juega el futuro del gobierno en el Congreso
Pedirá una moción de confianza el miércoles. De esta forma también obligará a Berlusconi a hacerse cargo de derribar el gobierno, por una condena penal en su contra.
ROMA.- El jefe de gobierno italiano Enrico Letta quiere presentar una moción de confianza en el Parlamento este miércoles después de que cinco ministros del partido del ex primer ministro Silvio Berlusconi, Pueblo de la Libertad (PdL), anunciaran su renuncia. “Evaluamos una situación muy complicada y compleja y decidimos dirigirnos lo antes posible al Parlamento”, afirmó tras un encuentro con el presidente Giorgio Napolitano anoche al programa de TV “Che tempo che fa”. “No me propongo gobernar a cualquier precio”, dijo Letta. En caso de que las dos cámaras del Parlamento no le den su voto de confianza, deberá trazar consecuencias. El gobierno italiano está en una crisis profunda desde que el sábado renunciaran los cinco ministros del PdL, el principal socio de coalición de Letta. Previamente, Napolitano aseguró ayer que sólo se convocarán elecciones generales como última opción, en respuesta a las amenazas de Berlusconi de hundir al actual gobierno. “La tradición y las obligaciones constitucionales dictan que el presidente de la República disuelve el Parlamento sólo cuando no hay posibilidad de formar una mayoría” en la cámara, dijo Napolitano durante una visita a Nápoles. Los seguidores de Berlusconi quieren que el ex primer ministro, condenado en firme por evasión fiscal, no sea expulsado del Senado. Pero la excusa de “Il Cavaliere” para amenazar con abandonar el gobierno es su rechazo al planeado aumento del IVA al 22 por ciento. “No podemos apoyar a un gobierno que aumenta la presión fiscal sobre los ciudadanos”, dijo ayer Berlusconi, el mismo día en que cumple 77 años. “Mis vicisitudes personales no tienen nada que ver con esto”, agregó el ex mandatario, que se mostró convencido de ganar unas elecciones que, según él, deberían convocarse “lo más pronto posible”. Si el gobierno renuncia, Napolitano podría encargar a Letta o a otro político la formación de una nueva mayoría para un gobierno de transición. El actual gobierno está formado por el Partido Democrático del socialista Letta, el PdL de Berlusconi y un pequeño grupo centrista que apoyaba al ex primer ministro Mario Monti. A la crisis política se suma la grave recesión económica que vive el país, la más fuerte de la posguerra, y su enorme montaña de deudas. “El condenado hunde a Italia”, titulaba ayer el diario de izquierdas “Il fatto quotidiano” en referencia a la estampida del campo de Berlusconi. Otros diarios ya especulan sobre qué ocurrirá ahora y qué alianzas de gobierno podrían formarse. El precavido Letta no quiere seguir en el poder con un gobierno tan inestable y tampoco dejarse extorsionar por Berlusconi. Por eso respondió al desafío del campo de Berlusconi, sometiendo al Parlamento una cuestión de confianza antes de que la comisión del Senado se pronuncie a favor o en contra de la expulsión del senador. De esta forma, Letta obligará a su socio de derechas a decantarse públicamente sobre su postura en el gobierno. Sin embargo, en el partido de Berlusconi parecen imponerse los más radicales: siete meses después de las últimas elecciones nacionales con un resultado de bloqueo y cinco meses después de la formación de una coalición de gobierno no deseada por el propio Berlusconi, el Ejecutivo está al borde del colapso. (AFP/DPA)
El primer ministro Letta advirtió que no se propone “gobernar a cualquier precio”.
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora