Libertad responsable y solidaria

Por Carta de lector

Señor gobernador: me dirijo a usted como una ciudadana que trata de vivir una vida acorde a las reglas establecidas por ley y atendiendo a la situación tan particular en la que estamos.

Ya pasaron 198 días de la imposición de la cuarentena más larga del mundo y de la historia moderna, cuyo objetivo era preservar la vida y la salud de los habitantes de esta república, librándonos de una enfermedad llamada covid- 19.

A la vista están los resultados numéricos de dicha cuarentena, tanto en salud como en defunciones…

Entonces me pregunto y le pregunto, señor gobernador, en la condiciones actuales: ¿se están considerando las consecuencias en la población que padece de enfermedades crónicas? ¿Cómo se llevan adelante los controles de estas personas? ¿Hay números tan ciertos del estado de salud de la población en general, como los del covid-19?

¿Se están considerando las consecuencias en la población de estas medidas de aislamiento y restricciones de las libertades? Llámese depresión, hipertensión, enfermedades cardíacas, ACV, ausencia de controles dentales y oftalmológicos, insomnio, consumo de drogas, consumo de alcohol, obesidad fruto de la inactividad física o de comer como una forma de canalizar la angustia y la ansiedad, la violencia doméstica, el stress y particularmente en los niños de edad escolar el aislamiento, la interrupción de los vínculos afectivos necesarios con sus pares, la ausencia de rutinas y de juegos grupales al aire libre. ¿Cuáles son las consecuencias de la falta de escolaridad no solo en lo académico, sino también en lo emocional?

¿Se están considerando las consecuencias económicas? Es más que elocuente el estado de situación con solo caminar por el centro de la ciudad de Neuquén.

Comienza el mejor tiempo para estar al aire libre, los días son más largos…

¿Han pensado en las familias que viven hacinadas en un departamento, con hijos pequeños, sin poder disfrutar de salidas al aire libre?

Creo que es momento de:

• Aceptar que debemos aprender a convivir con el virus, así como convivimos con otras enfermedades virales o bacterianas .

• Enfatizar en la toma de conciencia acerca de comportamientos individuales y grupales de prevención, apelando a la inteligencia de las personas.

Últimas y respetuosas sugerencias: llegar con un mensaje fuerte sobre el ejercicio de la libertad individual con responsabilidad. Fomentar el sentido comunitario y solidario, algo que está roto desde hace mucho tiempo.

Por lo pronto la sensación actual es de querer mantener el agua en un colador, ¡donde cada día los agujeros son más grandes!

Graciela Artigas

DNI 16.429.646


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