Llanquileo cayó en un tiroteo con la policía

Un agente de Neuquén se salvó por el chaleco.

Por Redacción

Leonardo Petricio

NEUQUÉN (AN).- Elvio “Giovani” Llanquileo (28), conocido delincuente rionegrino, fue sorprendido en un intento de robo en el barrio Mariano Moreno y al verse rodeado se cruzó en un tiroteo con la policía y terminó muerto tras recibir seis disparos. Un agente neuquino resultó lesionado y se salvó gracias al chaleco antibalas. Anoche fue intervenido y está fuera de peligro.

El incidente ocurrió en la madrugada de ayer aproximadamente a las 4:30 cuando un móvil del área de prevención de la comisaría Primera cubría la cuadricula de dicha barriada de la zona este de la ciudad.

Los tres efectivos de la patrulla observaron sobre calle Luis Agote al 300 a dos sujetos a bordo de un Fiat 147 que estaba estacionado y que después se comprobó que no era de su propiedad.

Al observar a los policías los ladrones bajaron rápidamente del vehículo y huyeron en distintas direcciones. Uno logró escapar de la persecución de un policía mientras el otro delincuente saltó la reja del frente de una vivienda, donde quedó cercado por dos efectivos.

El delincuente rodeado era Llanquileo (28) quien tiene un frondoso prontuario en la vecina provincia de Río Negro, participó en un par de tiroteos con policías y contaba en su haber con seis fugas de los penales rionegrinos (ver recuadro).

“Habló e intentó convencer a los policías de que vivía en esa casa, y luego extrajo una Magnum 357 y comenzó a disparar a los policías a una distancia de unos tres metros”, reveló una fuente de la investigación.

Los efectivos repelieron la agresión y también abrieron fuego contra el delincuente a la vez que buscaban ponerse a resguardo.

El tiroteo concluyó con el agente Painenao con dos tiros que le impactaron en el chaleco antibalas, un proyectil que le rozó una mano y otro que le perforó la ingle de la pierna derecha, motivo por el cual fue trasladado al Hospital Regional Castro Rendón de donde lo derivaron al Policlínico Neuquén. Anoche el agente que lleva cinco años en la fuerza de seguridad fue intervenido y se encuentra fuera de peligro.

La autopsia reveló que Llanquileo recibió seis impactos, dos en la zona abdominal, uno en una mano, otro en un hombro y el restante en la zona del tórax. El proyectil que le ingresó por la zona intercostal derecha fue el que le ocasionó la muerte.

Ayer a las 6 el fiscal Horacio Maitini se hizo presente en el lugar junto al personal de Criminalística, que secuestró las armas que intervinieron en el tiroteo.

“A los tres efectivos policiales se les retiró el arma para ser peritadas y a Llanquileo se le encontró dos armas encima, una Magnum 357 y un revólver calibre 38”, detalló la fuente consultada.

La policía relevó el testimonio del dueño de la vivienda donde se produjo el tiroteo, que se encontraba todavía muy asustado.

Se supo que del interior del Fiat 147 se pudo secuestrar una mochila que podría pertenecer al delincuente que se dio a la fuga y que está siendo buscado intensamente.

La causa no fue caratulada pero sería homicidio cometido en defensa propia y en cumplimiento del deber.

Durante las pericias al delincuente le secuestraron dos armas de fuego: una Magnum 357 y un revólver calibre 38.