“Los baños siguen perdiendo agua”

A la empresa constructora Tappatá El 1 de abril este diario publicó una carta de mi autoría titulada “Sistema obsoleto”, referida al sistema de mochilas para los baños de alumnos. Al día de la fecha los baños continúan con pérdidas de agua, lo cual es subsanado diariamente por la intervención de los auxiliares de servicio que –con la mano– acomodan los flotantes. Opino que el gobierno provincial no merece que después de haber invertido en una obra pública de magnitud la escuela continúe con este problema. La escuela ha convivido durante 15 años con una rajadura y nunca suspendió las clases. Sin embargo, si las mochilas de los baños de alumnos no cargan quedan comprometidas la higiene y la salud de los habitantes del establecimiento. Cabe recordar que el uso de baños en un colegio es intensivo. Les recuerdo nuevamente que el problema fue reportado durante la obra. Y estimo que si no fue considerado en los pliegos la empresa pudo haber informado por nota al Ministerio de Obras Públicas. Asimismo, aprovecho la oportunidad para solicitar respeto por nuestro trabajo. Desde mi función directiva debo dedicarme a otros asuntos y no estar diariamente atendiendo baños ni firmando remitos por parches. Por su parte, el personal de servicios cumple tareas que no pueden ser interrumpidas para trasladarse a la “sala de mochilas” y con “la mano” acomodar los flotantes después de cada recreo. Les ruego que no envíen a un señor que haga plomería para que “acomode” los flotantes. Susana Ravalle, DNI 13.539.338 Directora del CPEM Nº 25 Neuquén

Susana Ravalle, DNI 13.539.338 Directora CPEM 25 – Neuquén


A la empresa constructora Tappatá El 1 de abril este diario publicó una carta de mi autoría titulada “Sistema obsoleto”, referida al sistema de mochilas para los baños de alumnos. Al día de la fecha los baños continúan con pérdidas de agua, lo cual es subsanado diariamente por la intervención de los auxiliares de servicio que –con la mano– acomodan los flotantes. Opino que el gobierno provincial no merece que después de haber invertido en una obra pública de magnitud la escuela continúe con este problema. La escuela ha convivido durante 15 años con una rajadura y nunca suspendió las clases. Sin embargo, si las mochilas de los baños de alumnos no cargan quedan comprometidas la higiene y la salud de los habitantes del establecimiento. Cabe recordar que el uso de baños en un colegio es intensivo. Les recuerdo nuevamente que el problema fue reportado durante la obra. Y estimo que si no fue considerado en los pliegos la empresa pudo haber informado por nota al Ministerio de Obras Públicas. Asimismo, aprovecho la oportunidad para solicitar respeto por nuestro trabajo. Desde mi función directiva debo dedicarme a otros asuntos y no estar diariamente atendiendo baños ni firmando remitos por parches. Por su parte, el personal de servicios cumple tareas que no pueden ser interrumpidas para trasladarse a la “sala de mochilas” y con “la mano” acomodar los flotantes después de cada recreo. Les ruego que no envíen a un señor que haga plomería para que “acomode” los flotantes. Susana Ravalle, DNI 13.539.338 Directora del CPEM Nº 25 Neuquén

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