Los playeros corrieron; los responsables no aparecieron
Ayer resultaba difícil determinar quién era el propietario o quién estaba a cargo de la empresa en el momento en el que se detectó la maniobra. Es que apenas apareció la policía, los dos playeros que estaban allí trabajando escaparon a toda carrera sin brindar ningún detalle a los investigadores. “Después tuvieron que volver y les explicamos que no era nada contra ellos”, indicó el comisario de Cervantes.
Uno de los primeros en arribar al lugar fue el abogado de Roca Enrique Palmieri, quien luego, a través de una consulta telefónica, explicó que llegó en representación de Marcos Rodríguez, quien sería el propietario registral de la firma.
Sin embargo, diversas fuentes confirmaron ayer que Gabriel Aguiar, esposo de la secretaria de Gobierno y yerno del intendente saliente Gilberto Montanaro, es quien administra la expendedora desde hace tiempo. “Es la cara visible, aunque no sabemos administrativamente cómo es la organización de la empresa”, indicó el comisario Garrido.
Los representantes de la empresa YPF tampoco pudieron identificar a gerentes o dueños de la firma durante la diligencia.
Ayer, Río Negro intentó comunicarse con Aguiar y con Claudia Montanaro en varias oportunidades para pedirles detalles del hecho, aunque no respondieron a los requerimientos periodísticos.
La denuncia por parte de los representantes del área de seguridad de YPF fue radicada cerca del mediodía. A la presentación adjuntaron detalles y pruebas de la maniobra. El caso, caratulado como “tentativa de hurto”, recayó en el juzgado Nº 8 de Roca.