Macri no descartaría hacer ceremonia de traspaso con Lorenzetti
El designado presidente de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó, negocia con los funcionarios en retirada, quienes siguen empecinados en la decisión final de la presidenta CFK.
TRANSICIÓN COMPLICADA
Dos tuits oficiales volvieron a confirmar en las últimas horas que la ceremonia de traspaso de mando de Cristina Fernández a Mauricio Macri se hará el próximo 10 de diciembre a las 12 del mediodía en el Congreso Naciona y no en la Casa Rosada como pretendían desde Cambiemos.
El tuit oficial de la Casa Rosada confirmó el lugar y la hora dispuesta para la ceremonia de traspaso indicando que “tendrá lugar el próximo 10 de diciembre a las 12:00 en el Congreso Nacional”.
El otro, el del jefe de gabinete, Aníbal Fernández, donde explicó que “una vez que el presidente electo, Mauricio Macri, preste juramento ante la asamblea legislativa, se le entregarán los atributos de mando”. “Ya se cursaron las invitaciones y está en marcha la organización de la ceremonia en el Congreso de la Nación, como dice la Constitución”, señaló.
A estos dos tuits, el presidente electo Mauricio Macri afirmó que está decidido a llevar adelante la ceremonia de entrega de atributos de la presidencia con el titular de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti. “Las negociaciones que lleva adelante con el kirchnerismo el designado presidente de la Cámara de Diputados, Emilio Monzón, este jueves entraron en el terreno del realismo mágico, cuando el funcionario macrista le tuvo que explicar al camporista Wado de Pedro que el próximo 10 de diciembre ellos ya no serán parte del gobierno y el presidente ya en ejercicio será Macri”, informa en este sentido el sitio lapolíticaonline.com.
De Pedro estaba comentando las invitaciones que pensaba cursar Cristina para “su” ceremonia en el Congreso, cuando Monzó lo cortó en seco: “Las invitaciones me las tenés que enviar a mí, como autoridad de la Cámara y veremos si las autorizamos”, le explicó, según señala el sitio mencionado.
La mayoría de las fuentes periodísticas mencionadas los últimas días coinciden en afirmar que la actual presidenta de la Nación sigue empecinada en hacer el traspaso en el Congreso ante la Asamblea Legislativa, en un acto que imagina con las gradas copadas por La Cámpora.
Macri, por su parte, ha expresado su deseo de querer jurar ante la Asamblea, dirigir unas palabras y luego trasladarse a la Casa Rosada para que CFK le entregue la banda y el bastón, en un acto institucional, que además contará con la presencia de mandatarios extranjeros. “Y esa es la principal preocupación: temen que algún desborde de Cristina o La Cámpora empañe la imagen de cambio que quieren transmitir al mundo”, afirma el sitio lapolíticaonline.com.
Pese a la furia de la Presidenta, que evidentemente no está pudiendo aceptar que llegó la hora de dejar el poder, aún en su entorno más cercano –con excepción de Wado de Pedro y Carlos Zannini-, empezaron a sentir el rigor de la pérdida del poder.
De hecho, mandos de la Policía Federal ya se reportaron con Macri y su equipo, como es natural. Recién hoy, los allegados a la Presidenta entendieron que el próximo jueves hasta el uso del helicóptero presidencial para que se lleve a Cristina luego de la ceremonia de traspaso, deberá ser autorizado por Macri.
Le advierten a Cristina que “no hay mandatos naturales”
A todo esto, el presidente del Banco Provincia y operador político del sciolismo, Gustavo Marangoni, advirtió que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner “tendrá que validar ante la gente” su liderazgo en el peronismo después del 10 de diciembre.
“Que nadie se adueñe del nombre del peronismo, ni piense que hay mandatos naturales”, advirtió.
Cuando se le preguntó concretamente cuál sería el futuro rol de la actual presidenta en el seno del PJ, Marangoni respondió: “El que le den los peronistas. No puede estar predefinido, la renovación de los dirigentes del peronismo tendrá que estar validada por la gente, y no por acuerdos cupulares”.
“El que tiene pretensiones, cualquiera sea, que las valide de cara a la gente”, desafió el operador.
Para el titular del Bapro, el peronismo adolece de un “déficit democrático interno”, al advertir que “en el ADN nuestro el verticalismo tiene una gran importancia”.
Dijo que “lo que puede estar bien para situaciones de emergencia, en circunstancias normales impide el normal funcionamiento de los disensos. Eso le quita vitalidad a cualquier fuerza política”, alertó.
Sostuvo que, antes de consensuar una lista de unidad en el PJ, “es mejor competir, debatir y tener representación de minorías”, y consideró que “es importante darle lugar a muchos dirigentes que hoy están pidiendo pista”.
“Que nadie se adueñe del nombre del peronismo, ni piense que hay mandatos naturales”, insistió.
Fuentes: DyN y sitio lapoliticaonline.com
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