Maduración lenta

Ve un panorama político complejo, por la lucha sucesoria en el peronismo y el internismo en la UCR.

Por Redacción

Arnaldo Paganetti arnaldopaganetti@rionegro.com.ar

De por sí, son trabajadores y poco estruendosos. Pero, además, no tienen gran espacio en la prensa nacional pues, tras haber salido segundos en las presidenciales del 2011, a una diferencia sideral de Cristina Fernández, prestan dedicación casi exclusiva a fortalecer la figura de Hermes Binner –candidato a diputado– en Santa Fe, la provincia que gobiernan y en la que vienen postergando al PRO de Mauricio Macri y al peronismo con lazos con la Rosada. “No le quepa duda de que después del 27 de octubre nos dedicaremos a levantar la bandera del socialismo con espíritu frentista, independientemente de las estructuras de la UCR (su aliada en el distrito santafesino) y del PJ”, recita Juan Carlos Zabalza, encargado de organizar, para después de esa fecha, conferencias regionales que permitan la apertura del PS a fuerzas afines como el radicalismo, la Coalición Cívica, el GEN y Proyecto Sur. El armado de un espacio progresista, al margen de las dos grandes fuerzas que constituyeron el bipartidismo en la Argentina, no es algo sencillo. Por un lado, hay una complejidad perenne del movimiento peronista, donde se perfilan para la sucesión K dos dirigentes de perfil moderado, Daniel Scioli, alineado con Cristina, y Sergio Massa, encabezando, por ahora por fuera, un Frente Renovador al que adhieren exkirchneristas de peso y justicialistas que le tienen fobia al matrimonio llegado de Santa Cruz. Por el otro, la dispersión e internitis en la Unión Cívica Radical, donde el exvicepresidente Julio Cobos intenta un despegue similar al de Binner, aunque desde Mendoza, con algunas trabas: la resistencia larvada del alfonsinismo y la pretensión de postularse de otro comprovinciano notorio, el senador Ernesto Sanz. En la centenaria agrupación se coincide en que el reciente triunfo de Ricardo Colombi, en Corrientes, debería significar un hito para comenzar una recuperación que la habilite para disputar el poder central en 2015. A estos inconvenientes hay que sumar sin duda la resurrección en la capital federal de “Lilita” Carrió, a quien nadie podrá bajar del caballo si, como indican las claras tendencia de las PASO, del 11 de agosto, ratifica su particular liderazgo dentro de poco más de un mes. Con tales nombres en danza, Binner, Cobos y Carrió, y la exitosa experiencia de Unen en la Ciudad de Buenos Aires, es una fija que se avecina una gran compulsa abierta, a la que tratará de colarse Sanz y, quizá, Ricardo Alfonsín. Binner machaca con que la gente “está aburrida y cansada” de una conductora “dirigista” como Cristina y que quiere un cambio republicano. Hay muchas incertidumbres en el horizonte político, pero una incógnita despejada: los números de las PASO cerraron definitivamente las vías hacia una re-reelección. “Al caer el proyecto continuista, los K de paladar negro serán cada vez menos”, se ilusionan los socialistas que descreen de los iluminados. En ese rubro, ubican al gobernador de Santiago del Estero, Gerardo Zamora, quien acaba de lograr la habilitación judicial para ir por un tercer período. Los seguidores de Binner observan a Scioli empeñado en ser “el desenlace lógico de la próxima etapa”, circunstancia que corre peligro por la arremetida de Massa, al que le auguran chances, pese a que consideran a su conglomerado como “un gran amontonamiento”. Cuando se les hace notar, como espejo, la constitución de Unen, contestan que ésta ha tenido resultados “interesantes y positivos”. Y, honestos como son, reconocen que “es necesario todavía demostrar que puede seguir funcionando”. La pelea de egos no es menor. De hecho, en Mendoza fue “imposible hacer un acuerdo con el amigo Cobos, que nos quería llevar como una colectora más”. Y si bien Binner no lo admitirá en público, en el territorio de los porteños molestó la subordinación de Roy Cortiñas al mando desbordante de “Lilita”. El Frente Amplio Progresista quedó debilitado en Córdoba, al no poder figurar Luis Juez entre los postulantes. Pero, como contrapartida, espera dar el batacazo en Río Negro. Allí se juega todo por la aspirante al Senado por la minoría de Magdalena Odarda, para lo que deberá postergar al exmandatario radical K, Miguel Saiz. Alejado de los extremos, el partido de Binner no comparte las teorías malsanas sobre la mala salud presidencial. Rechazará, en consecuencia, obstruir la labor parlamentaria del oficialismo, que esta semana irá por la aprobación del presupuesto 2014 y la ley de impuesto al cheque. “No nos vamos a prestar a ninguna maniobra de quiebre institucional. El país debe madurar”, es la reflexión que transmite Zabalza a sus potenciales aliados.