“Manzanas blancas”: Joubert dijo que lo amenazaban por sus deudas
El exportador afirmó que cerró el vínculo con Frutol porque perdía dinero.
BUENOS AIRES (ABA).- El misterioso Jacques Joubert, afirmó ayer que dejó de comercializar con Frutol (la empresa de Valentín Temes Coto cuyo empaque manejaba Nélson Hinricksen) porque recibía quejas de Canadá –adonde exportaba la fruta– lo que le hacía incurrir en grandes pérdidas, ya que dejaban de pagarle. Joubert de nacionalidad sudafricana, –según declaró ayer en la causa conocida como “Manzanas blancas”– entabló relación comercial con Hinrciksen a través de un productor de la zona, Juan Cárdenas, con la intención de exportar manzanas “galas” y peras a Canadá. La primera operación que Joubert realizó con Frutol ocurrió en febrero del 2010, y la última a fines de abril, menos de dos meses antes que se cargaran los contenedores con más de tres toneladas de droga ocultas en cajones de manzana de la mencionada firma. Joubert reconoció que cerró trato con Hinricksen porque fue el único que aceptó cobrarle la mitad en efectivo y el otro 50% en cheques; pero tras los reclamos que de acuerdo a sus palabras recibió por la fruta en mal estado, dejó sin pagarle a Frutol los cheques, denunciando extravíos antes que Hinricksen los pudiera cobrar. Joubert deslizó que como reacción recibió amenazas de Hinricksen, con quien quedó endeudado. El calificativo de “misterioso” se puso de manifiesto ayer cuando Joubert describió su trayectoria: de Sudáfrica emigró a Paraguay donde estuvo 15 años, primero ejerciendo como veterinario y luego productor agrícola-ganadero, para mudarse –después de un divorcio– a la Argentina en el 2008. En San Juan empezó con la exportación de uva y arándanos para en el 2010 intentar con la fruta para lo cual se contactó con empresas como Tres Ases, o Zetone, entre otras, hasta llegar a Frutol. Sólo se movió con un pasaporte. En sus visitas al empaque de Frutol sacó fotos de la fruta, un dato que llamó la atención pero que en la víspera tanto él, su contadora Patricia Tascheret Quiroga, como su ex dependiente Alfredo Gustavo Valdez, algo que indicaron hacían en todas las empresas con la finalidad de mostrar esas imágenes a sus clientes. Los defensores de Temes Coto y de Hinricksen apuntaron a poner en duda que tanto Joubert como Valdez se desempeñaran en el mercado de la fruta. Entendieron que pudieron tener otras “intenciones”. En tal sentido, Valentín Temes Coto polemizó sobre cifras con Joubert de acuerdo a las cuales este último habría perdido plata si manejara las cifras de ventas y gastos que deslizó ante el Tribunal. Joubert dijo que se manejaba con la firma Invaran y en el exterior con Najum, un desconocido en el negocio frutícola a quien la defensa pidió se lo ubique. También señaló que tras varias exportaciones fallidas (11 de 14 calculó) en los últimos despachos envió a Valdez a controlar la mercadería. Sin embargo, el titular del Tribunal, Luis Imas, insistió en saber por qué no habían tomado esa medida antes. Valdez evidenció no ser muy entendido en la materia, pues fue muy confuso en relatar los tramos en que consiste la comercialización de fruta. Tascherant Quiroga sostuvo que Joubert está “muerto” como exportador ya que en la Aduana le cortan todos los canales tras la trascendencia que tuvo el caso en cuestión, solo se limita al mercado interno sanjuanino. Valdez se dedica al negocio de la ferretería. Quien volvió a ver fortalecida su posición es el imputado Claudio Maidana (quien fuera secretario de Temes Coto): los tres testigos de ayer aseguraron no conocerlo. Joubert acotó que un rionegrino dedicado a las maquinarias de apellido Benci le había dicho ni bien llegó a la provincia “ojo con Frutol”, pero no explicó a qué se refería y por qué de todos modos no tuvo reparos en negociar con esa firma.
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BUENOS AIRES (ABA).- El misterioso Jacques Joubert, afirmó ayer que dejó de comercializar con Frutol (la empresa de Valentín Temes Coto cuyo empaque manejaba Nélson Hinricksen) porque recibía quejas de Canadá –adonde exportaba la fruta– lo que le hacía incurrir en grandes pérdidas, ya que dejaban de pagarle. Joubert de nacionalidad sudafricana, –según declaró ayer en la causa conocida como “Manzanas blancas”– entabló relación comercial con Hinrciksen a través de un productor de la zona, Juan Cárdenas, con la intención de exportar manzanas “galas” y peras a Canadá. La primera operación que Joubert realizó con Frutol ocurrió en febrero del 2010, y la última a fines de abril, menos de dos meses antes que se cargaran los contenedores con más de tres toneladas de droga ocultas en cajones de manzana de la mencionada firma. Joubert reconoció que cerró trato con Hinricksen porque fue el único que aceptó cobrarle la mitad en efectivo y el otro 50% en cheques; pero tras los reclamos que de acuerdo a sus palabras recibió por la fruta en mal estado, dejó sin pagarle a Frutol los cheques, denunciando extravíos antes que Hinricksen los pudiera cobrar. Joubert deslizó que como reacción recibió amenazas de Hinricksen, con quien quedó endeudado. El calificativo de “misterioso” se puso de manifiesto ayer cuando Joubert describió su trayectoria: de Sudáfrica emigró a Paraguay donde estuvo 15 años, primero ejerciendo como veterinario y luego productor agrícola-ganadero, para mudarse –después de un divorcio– a la Argentina en el 2008. En San Juan empezó con la exportación de uva y arándanos para en el 2010 intentar con la fruta para lo cual se contactó con empresas como Tres Ases, o Zetone, entre otras, hasta llegar a Frutol. Sólo se movió con un pasaporte. En sus visitas al empaque de Frutol sacó fotos de la fruta, un dato que llamó la atención pero que en la víspera tanto él, su contadora Patricia Tascheret Quiroga, como su ex dependiente Alfredo Gustavo Valdez, algo que indicaron hacían en todas las empresas con la finalidad de mostrar esas imágenes a sus clientes. Los defensores de Temes Coto y de Hinricksen apuntaron a poner en duda que tanto Joubert como Valdez se desempeñaran en el mercado de la fruta. Entendieron que pudieron tener otras “intenciones”. En tal sentido, Valentín Temes Coto polemizó sobre cifras con Joubert de acuerdo a las cuales este último habría perdido plata si manejara las cifras de ventas y gastos que deslizó ante el Tribunal. Joubert dijo que se manejaba con la firma Invaran y en el exterior con Najum, un desconocido en el negocio frutícola a quien la defensa pidió se lo ubique. También señaló que tras varias exportaciones fallidas (11 de 14 calculó) en los últimos despachos envió a Valdez a controlar la mercadería. Sin embargo, el titular del Tribunal, Luis Imas, insistió en saber por qué no habían tomado esa medida antes. Valdez evidenció no ser muy entendido en la materia, pues fue muy confuso en relatar los tramos en que consiste la comercialización de fruta. Tascherant Quiroga sostuvo que Joubert está “muerto” como exportador ya que en la Aduana le cortan todos los canales tras la trascendencia que tuvo el caso en cuestión, solo se limita al mercado interno sanjuanino. Valdez se dedica al negocio de la ferretería. Quien volvió a ver fortalecida su posición es el imputado Claudio Maidana (quien fuera secretario de Temes Coto): los tres testigos de ayer aseguraron no conocerlo. Joubert acotó que un rionegrino dedicado a las maquinarias de apellido Benci le había dicho ni bien llegó a la provincia “ojo con Frutol”, pero no explicó a qué se refería y por qué de todos modos no tuvo reparos en negociar con esa firma.
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