Más presión a Europa para combatir la crisis

Un notable contraste con el optimismo que existía hasta ahora.

Por Redacción

Los líderes políticos y económicos, incluido el FMI, presionaron una vez más ayer en Davos a Europa para que tome medidas urgentes contra la crisis de la deuda y evite el contagio al resto del mundo, al tiempo que prevén un sombrío futuro para la zona euro. “Nadie es inmune a la situación actual europea”, porque el mundo “nunca ha estado tan interconectado”, advirtió en el Foro Económico Mundial la directora gerente del FMI, Christine Lagarde, por lo que “todo el mundo tiene interés en que esta crisis se resuelva adecuadamente”.

Lagarde urgió a los mandatarios europeos, que el lunes se reúnen en una nueva cumbre en Bruselas, a que erijan rápidamente un “claro y simple” cortafuegos para evitar el contagio, adapten las medidas de consolidación fiscal a la realidad de cada país y se incentiven políticas de crecimiento, porque de lo contrario la situación no hará más que empeorar.

La funcionaria repitió su creencia de que el Fondo Monetario Internacional necesita más recursos si es que va a ayudar a restaurar la estabilidad de la economía global. El fondo ha dicho que requiere alrededor de 500.000 millones de dólares adicionales, una solicitud que ha recibido una respuesta mixta y una notable resistencia de parte de Estados Unidos.

No sólo Europa tiene problemas de deuda soberana. A Estados Unidos y a Japón, que tienen mayores déficits fiscales incluso que el viejo continente, los instó a que reduzcan sus colosales deudas.

De lo contrario, se pueden producir los vaticinios del Nouriel Roubini, el único que vio venir la crisis financiera de 2008 que ha sumido al mundo en una de sus peores recesiones de la historia. “Hay un 50% de probabilidades de que la Eurozona se desintegre en tres o cinco años”, predijo en el Foro Económico Mundial de Davos este profesor de Economía y Negocios Internacionales de la Universidad de Nueva York. Roubini le da a Grecia, que negocia actualmente una quita de al menos la mitad de su colosal deuda en manos de bancos y seguros, “un año” para abandonar la Eurozona, al que seguirá “quizá Portugal”.

La crisis de la deuda ha erosionado también a los dos motores económicos, Alemania y Francia, país que Roubini ve acabando en la “periferia” de la zona euro, independientemente del vencedor de las elecciones presidenciales de la próxima primavera.

Las políticas de austeridad extrema adoptadas por los países con problemas para reducir los abismales déficits presupuestarios van a hundir a la Eurozona en la recesión, opina. El FMI prevé un estancamiento de las dos principales economías de la Eurozona, con un crecimiento del 0,3% en Alemania y del 0,2% en Francia. El PIB de Italia y España caerán 2,2% y 1,7%, respectivamente y el conjunto de la zona se contraerá 0,5%. Y es posible que todavía se agrave, advierte el Fondo.

Estas oscuras previsiones contrastan con el optimismo que se ha percibido en los últimos días en el foro de Davos, donde el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, y el secretario del Tesoro estadounidense, Timothy Geithner anunciaron mejorías en la situación. Draghi calificó los progresos de “espectaculares”.

Es cierto que los inversores han dado un respiro en lo que va de año a la Eurozona, reduciendo considerablemente los intereses que tienen que pagar por la emisión de deuda, pero los problemas están lejos de estar resueltos.

En estas circunstancias, los países emergentes, en particular en Asia, aparecen como las nuevas locomotoras de la economía mundial, en particular China, que espera crecer este año 8,2% según el FMI, e India (7%). Brasil, por su parte, crecerá un 4%, más que el año último. (AFP/AP)

La funcionaria repitió su creencia de que el Fondo Monetario Internacional necesita más recursos.