MasterChef, otro de esos programas de cocina que tanto nos gustan

MasterChef Celebrity arribó a la pantalla de Telefé y se transformó en una sensación de inmediato. Además de su propuesta interesante, aprovechó el envión que dejó el final de Bake Off a mediados de cuarentena. ¿Por qué funcionan tan bien los realitys de cocina?




Cada uno en su estación, manos arriba después de terminar los platos. Aún con el protocolo estricto, aprovechan a divertirse y divertir a la gente.

Cada uno en su estación, manos arriba después de terminar los platos. Aún con el protocolo estricto, aprovechan a divertirse y divertir a la gente.

Terminamos de preparar nuestros platos, nos sentamos a comer y en la pantalla observamos la preparación de un plato cuyos ingredientes bien podrían estar en nuestra heladera.


Así, diariamente, una gran parte del público televisivo del país disfruta del ritual de sentarse a cenar y ver una nueva emisión de MasterChef Celebrity, el reality que llegó a Telefé semanas atrás y se transformó rápidamente en la gran sensación del momento.

MasterChef sorprende noche a noche con promedios de 17 puntos de rating, números que en otra época ya eran buenos pero que en una actualidad donde el streaming ha desplazado a la TV por cable, son directamente espectaculares.

Pero, ¿a qué se debe que estos shows cuenten con tanto éxito? Porque la fórmula, si bien tiene a MasterChef como gran referente, funcionó meses atrás con Bake Off y sigue funcionando incluso con El Gran Premio de la Cocina, que promedia unos 8,8 puntos de rating diarios aún cuando es a la tarde.

En principio, todo lo que involucre la cocina suele despertar el interés del público, pero además hay algunas condiciones a favor de MasterChef.

Claudia Villafañe y Vicky Xipolitakis son dos de las participantes más queridas por el público.


Esta edición del reality (cuyo formato se creó en Reino Unido hace ya 30 años y se exportó a todo el mundo) cuenta con la particularidad de tener como participantes a famosos argentinos, que suelen generar una sensación de cercanía con el espectador y que resulta exitoso.

Claro, no solo se trata de famosos, sino que tiene a muchos personajes considerados “queribles”. Por ejemplo, cuando el Mono de Kapanga (vocalista de la banda de rock) fue eliminado, se transformó en tendencia en las redes durante varias horas.

A él se suman Claudia Villafañe, Boy Olmi, Claudio “el Turco” García, Roberto Moldavsky, Victoria Xipolitakis y otros tantos queridos que día a día despiertan nerviosismo en el público al preparar sus platos y afrontar sus distintas misiones.

Estos diversos personajes (personas, si, pero que adoptan un rol particular para la TV) le dan más color a un show que de por sí es interesante, porque además de generar cariño por su forma de desenvolverse, suelen enganchar al público también por sus historias.

El jurado es bastante exigente, pero con el correr de los programas se mostraron más cercanos a los participantes.


El caso del Turco García es uno de los ejemplos. El ex jugador de Racing, famoso en su época de profesional por sus locuras, atravesó varias etapas difíciles en su vida, desde su niñez hasta sus adicciones una vez retirado del fútbol. Y así como se refleja en las historias que Claudio cuenta, se refleja también en sus preparaciones, donde quizás no hay tanto talento como sacrificio.

Además de este plantel, el reality cuenta con la conducción de Santiago Del Moro, y tiene un panel de jurado que también se ganó el cariño de los televidentes: Donato De Santis, Damián Betular y el implacable Germán Martitegui, que suele tener las devoluciones más estrictas.

Desde que comenzó el programa, hace apenas unos días, los participantes fueron evolucionando notablemente en pocos días. Ese crecimiento se notó a través de los platos, puesto que comenzaron con preparaciones sencillas y si bien hasta ahora no se han complicado demasiado con los ingredientes, las presentaciones son cada vez más gourmet y despiertan muy buenas sensaciones.

Quizás allí radica otra de las grandes ventajas del programa: si bien es más “profesional” en las preparaciones que Bake Off, por dar un ejemplo; conserva cierto espíritu amateur, de cocina casera, tanto en los ingredientes como en los platos.


En una misma edición podemos disfrutar un arroz con pollo hecho por El Polaco (muy elogiado por el jurado), una mezcla de mollejas con caviar del Turco (aniquilado, en este caso) y un plato con presentación de restaurant cinco estrellas, algo que se ha visto de la mano de Boy Olmi, por ejemplo.

Lo bueno no es solo la diversidad, sino también que así como un plato elaborado puede resultar un desastre, muchas veces la simpleza está bien considerada si el sabor es el correcto.

Así, de domingo a jueves, MasterChef se transforma lentamente en un clásico para una TV que hace rato busca retomar el rumbo. Quizás la receta sea más simple de lo buscado.


El coronavirus también llegó a MasterChef



Cómo era de esperarse, y más allá de los cuidados y el estricto protocolo que se estableció en el canal, aparecieron los primeros casos de coronavirus en el set de MasterChef.

Los primeros en contagiarse fueron El Polaco y Victoria Xipolitakis, que son reemplazados en las grabaciones por Natalie Pérez y Cristian Sancho, aunque recién se verá en los próximos programas.

El que estaba “en duda” pero finalmente se confirmó como covid positivo fue el jurado Germán Martitegui, el más estricto.


En su caso, primero presentó síntomas de insolación, pero luego de dos hisopados arrojó resultado positivo.

El jurado será reemplazado por Dolly Irigoyen, que ya participó en una de las emisiones del programa.


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