“Matame así descanso de una vez”, decía Patricia Parra ante la violencia de su ex

La voz de Milena, hija de la víctima, sobresalió esta mañana en la audiencia que dio apertura al juicio por el femicidio. Con su desgarrador relato, habló del calvario por el que pasaba su madre con Eduardo Valenzuela.



Milena Ferreyra (30) inauguró la ronda de testigos esta mañana en el inicio del debate oral y público por el femicidio de su madre Patricia Parra, el 10 de octubre pasado en Colonia Fátima.

Con el imputado presente, quien supo ser su padrastro; contó con mucho dolor lo que vivió junto a su madre quien era víctima de violencia por parte de su marido. Dijo que la amenazaba y que tenía un arma de fuego en la casa.

“Matame así descanso en paz de una vez”, contó que repetía Patricia, cada vez que peleaba y discutía con Valenzuela. Discusiones verbales y físicas eran moneda corriente, según la joven quien convivió quince años con la pareja.

A su vez comentó que su madre “escondía los cuchillos” de la cocina, por miedo a que su esposo los utilizara para agredirla en esos momentos de crisis y violencia doméstica. 

El imputado, Eduardo “Lalo” Valenzuela

Milena es una de los ocho hijos que la mujer tuvo, de los cuales cuatro fueron con el victimario, Eduardo Valenzuela. La joven es hija de una pareja anterior de la mujer.

Luego fue el turno de un policía de pasar al estrado y declarar frente al tribunal presidido por el juez Fernando Sanchez Freytes. Se trató del sargento primero Angel Maida, quien comentó que el día de los hechos encontraron al imputado en una pieza en la chacra 290 de Cervantes. Allí Valenzuela dijo: “Ya está. Me las mandé”, tenía sangre en las manos, zapatos y ropa.

Cabe recordar que Valenzuela ya había admitido su autoría en el hecho y por eso, entre otros factores, mantiene la prisión preventiva que le otorgó la justicia desde el día siguiente a los hechos, el 11 de octubre. 

"Imputabilidad disminuida"


Su abogado defensor Eduardo Luis Carreras buscó mostrar “atenuantes” del caso, alegando que Valenzuela sufría depresión y crisis por falta de trabajo.

Todo habría surgido a raíz de un problema de salud que derivó en una angioplastia que se le practicó al acusado y que lo dejó fuera del ámbito laboral. Entre otras cosas, esto “conllevó a una alteración de su estado mental”, argumentó.

El letrado planteó la “imputabilidad disminuida” y circunstancias extraordinarias de atenuación. Aseguró entonces que una atención psicológica podría habría evitado este desenlace y argumentó que no hubo violencia de género en este caso.  

Cuando fue el turno de Carlos Daniel Valenzuela, sobrino del acusado; este prefirió no declarar.

Luego pasaron vecinos del barrio que escucharon y fueron testigos del brutal femicidio, que se concretó con una arma blanca y 30 puñaladas en la casa de la víctima, frente a su nieta de cuatro años.

Mujeres de la Multisectorial de Mujeres y la CCC acompañaron a los familiares de Patricia Parra y a la querella, representada por el abogado Marcelo Hertzriken Velasco. 

Las audiencias por el juicio continuarán esta semana el miércoles 27, jueves 28, viernes 29 y lunes 1 de abril con más testigos.


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