Messi del deporte blanco
En Barcelona, Rafa Nadal conquistó su octavo título consecutivo. Ganó 4 de los 6 torneos que jugó en 2013.
Rafael Nadal está dispuesto a volver a ser aquel increíble jugador que maravilló a todos hace no mucho. Es que el español está en llamas y ayer se alzó con otro título en esta temporada. Fue en Barcelona, donde es amo y señor, al punto que ya ganó ocho títulos en la arcilla catalana. La nueva víctima del rey del polvo de ladrillo fue su compatriota Nicolás Almagro, al que derrotó en la final por 6-4 y 6-3. Número cinco del ranking mundial, Nadal ganó su cuarto trofeo de una temporada en la que llegó a la final en los seis torneos que disputó. “Estoy muy feliz, ha sido una semana muy importante para todos los españoles y para mí. Poder volver a ganar aquí es una alegría enorme y un motivo de emoción”, dijo el español sobre la arcilla de la pista central del club de tenis de Barcelona. “Jugar aquí siempre es motivo de emoción y este año quizá más”, agregó el ex número uno del mundo, que sólo perdió dos partidos desde que regresase en febrero a las pistas tras más de siete meses apartado por una lesión. Una de sus caídas fue con el argentino Horacio Zeballos en la final de Viña del Mar. El otro en Montecarlo y ante el número uno, Novak Djokovic. “Estoy recuperando mi tenis”, celebró Rafa. Almagro sorprendió de inicio a Nadal, que perdió su único partido en Barcelona en 2003, y se sentó en el primer cambio de lado con 3-0 en el marcador y dos breaks arriba en apenas 12 minutos. Parecía que iba a ser una tarde difícil para el mallorquín. “Empezó tirando bastante fuerte, ha sido complicado al comienzo. Las condiciones eran complicadas para los dos”, analizó Nadal los primeros instantes de un partido disputando a una temperatura fresca y con lluvia suave pero constante. El 3-0 fue un espejismo para Almagro, duodécimo del ranking, que aún no conoce la victoria ante Nadal en diez encuentros. “Ha demostrado por qué es el mejor tenista de la historia en esta superficie. Es un orgullo para los españoles tenerlo con nosotros (…) Es un monstruo en esta superficie”, dijo Almagro, que se quedó a las puertas de su décimo tercer trofeo. “El comienzo ha sido muy bueno, y luego la pista (cancha) se ha puesto más pesada, pero no hay que poner excusas. Intentaré ser campeón si Rafa lo permite, que parece que no deja”, agregó. Nadal levantó su trofeo número 54 (39 de ellos en arcilla) y el cuarto de la temporada después de los de San Paulo, Acapulco e Indian Wells. Es el primer jugador en lograr esa cantidad de títulos en el año, y tras cuatro meses de temporada, ya es el segundo mejor tenista del 2013, detrás de Djokovic. “Las cosas están yendo mejor imposible”, resumió Nadal, cuyos próximos objetivos son Madrid, Roma y Roland Garros, el segundo Grand Slam de la temporada. El torneo de Barcelona acumula once triunfos seguidos de españoles. Los ocho últimos de Nadal, que suma 39 victorias consecutivas en el certamen.