Color, flecos y sastrería: así es Algarabía, la nueva colección de HÆDER

La nueva colección de HÆDER propone una sastrería más libre, colorida y expresiva, con piezas artesanales, materiales recuperados y una puesta que celebra el placer de vestirse.

Por Redacción

HAEDER

Hay momentos en los que vestirse puede ser mucho más que elegir qué ponerse. Puede ser jugar, probar, exagerar un poco y volver a disfrutar de la propia imagen. Desde esa idea nace Algarabía, la nueva colección de HÆDER, que se presentó en el Museo Sívori, en el marco de Designers, BA está de Moda.

Con dirección creativa de la diseñadora patagónica Luján Hæder, la propuesta toma la sastrería —lenguaje central de la firma— y le cambia el tono. Las estructuras precisas se vuelven más sueltas y aparecen el color, el movimiento y los detalles artesanales.

Vestidos amplios, strapless largos, fajas, flecos, bordados, lentejuelas, canutillos y piezas de macramé conviven con una nueva línea artesanal y reversible.

La paleta también se anima. Turquesa, amarillo, rosa, verde y tonos pastel se encuentran con beige y negro, que esta vez funcionan como contrapuntos y no como regla.

Sastrería con otra energía

Algarabía se realizó en colaboración con Mancini, firma con la que HÆDER trabaja desde hace dos años. El proyecto recupera prendas y materiales de la antigua línea de sastrería masculina de Mancini, además de textiles de pre consumo y stock ocioso de su línea femenina.

Todo fue restaurado y transformado para volver a circular en nuevas piezas. También se incorporaron materiales de otras fábricas de sastrería porteñas que ya no están en actividad. Una manera de mirar lo que ya existe y darle otra oportunidad, sin perder de vista el trabajo artesanal.

Un trabajo en equipo

Esta colección también marca un cambio para la firma: es el desarrollo creativo más amplio de su historia, con más de diez diseñadores, artesanos y especialistas involucrados en distintas etapas. Alta costura, corsetería, bordado, macramé, ornamentación con canutillos, calzado y música se cruzan en una propuesta donde cada oficio suma una capa.

El resultado amplía el universo de HÆDER sin perder su identidad. Porque acá el adorno no aparece como exceso, sino como una forma de expresión: un fleco, un bordado, un color inesperado o una pieza hecha a mano pueden cambiar por completo la manera de llevar una prenda.


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