Multan con 3.000 millones de dólares a laboratorio británico
NUEVA YORK.- El gigante farmacéutico británico GlaxoSmithKline (GSK) pagará una multa récord de 3.000 millones de dólares para poner fin a querellas de autoridades estadounidenses que lo acusan de promoción ilegal de medicamentos y declaraciones de precios engañosas. GlaxoSmithKline fue acusado de “promoción ilegal de ciertos medicamentos, de no revelar información relacionada con la seguridad (de los fármacos) y de hacer declaraciones falsas sobre los precios”, dijo ayer el Departamento de Justicia de Estados Unidos en una conferencia de prensa. “Este es el mayor acuerdo amistoso de una compañía de salud en la historia de Estados Unidos y la mayor cantidad pagada por una compañía farmacéutica”, declaró James Cole, subsecretario de Justicia. “El acuerdo de varios millones de dólares no tiene precedentes, tanto en tamaño como en alcance”, dijo. “Este acuerdo histórico es un paso importante en nuestros esfuerzos para erradicar los fraudes en la salud”, dijo Bill Corr, subsecretario de Salud. “Históricamente, nuestro sistema de salud ha sido objetivo de estafadores que pensaban lograr una ganancia fácil a costa de la seguridad pública”, agregó. GSK se declaró culpable de hacer promoción ilegal de ciertos fármacos, de emitir declaraciones engañosas sobre el precio y la eficacia de los medicamentos y de no tener en cuenta estudios que demuestran la ineficacia de los fármacos. El fraude concierne en especial a tres medicamentos. Uno de ellos es el Paxil, el cual GSK “comercializó” falsamente como un antidepresivo para niños, cuando nunca había sido aprobado como tal por las autoridades sanitarias. Otro es el Avandia, un antidiabético vendido por GSK sin alertar sobre el riesgo de ciertos efectos secundarios. Y el tercero es el Wellbutrin, un fármaco para tratar la depresión severa que GSK publicitó como un medicamento para “estar más delgado o tener más relaciones sexuales”, dijo Carmen Ortiz, fiscal de Massachusetts. (AFP)