Elecciones en Israel: Netanyahu se queda sin mayoría y la oposición evalúa una alianza con partidos árabes
El conteo definitivo confirmaría que ni el oficialismo ni el bloque opositor alcanzan por sí solos las 61 bancas en la Knéset. Un pedido de investigación por presunta injerencia extranjera suma tensión al escenario poselectoral.
Los israelíes aguardan el resultado final de las elecciones en Israel, que confirmaría que ni el primer ministro Benjamin Netanyahu ni la oposición alcanzan por cuenta propia la mayoría en la Knéset, el Parlamento. Según las proyecciones de medios locales que recoge la agencia AP, el bloque oficialista obtendría 53 de las 120 bancas, la oposición 48 y los partidos árabes, que también buscan desplazar al premier, 19.
A la incertidumbre se sumó un pedido del titular del Comité Electoral Central al Shin Bet, el servicio de inteligencia interior, para que investigue una presunta injerencia extranjera. La carta menciona financiamiento de “entidades extranjeras contra el interés israelí”, sin dar detalles ni precisar el origen de la denuncia. Pide conclusiones en el plazo de una semana, porque la ley obliga a certificar los resultados antes del 4 de noviembre.
Netanyahu usó el pedido para reclamar que ninguna fuerza pacte con los partidos árabes, aunque la carta no hace alusión a ese punto. Su principal rival, el exjefe del Estado Mayor Gadi Eisenkot, advirtió que nadie debe “explotar la situación” para influir en la fecha de jura del nuevo Parlamento, prevista para el 10 de noviembre. Por su parte, Yair Golan, líder de Los Demócratas, acusó al premier de desplegar una campaña de deslegitimación contra la voluntad popular y el voto árabe.
Qué puede pasar en Israel: una alianza con los partidos árabes o una nueva elección
Eisenkot se mostró abierto, con condiciones, a acordar con los partidos árabes. En los papeles, el bloque opositor (48) y esas fuerzas (19) reunirían 67 bancas, por encima de las 61 necesarias para gobernar. Sería un hecho histórico: hasta 2021 ningún partido árabe había integrado una coalición de gobierno en Israel, y aquella experiencia fue breve.
Incluso sin entrar a un gobierno, los partidos árabes podrían pesar desde el primer día. Ahmad Tibi, número dos de la Lista Conjunta, dijo que su partido apoyará al candidato opositor para presidir la Knéset. Esa maniobra le quitaría al Likud el control de la agenda legislativa antes de que haya un nuevo gobierno.
La próxima semana, el presidente Isaac Herzog encargará la formación del nuevo gobierno, una tarea que suele recaer en el líder del partido más votado. Si las negociaciones fracasan tras varios intentos, Israel iría a nuevas elecciones a comienzos de 2027, una salida que Herzog y Eisenkot buscan evitar.
Mientras tanto, Netanyahu sigue en funciones y, según expertos citados por AP, podría aprovechar una eventual escalada contra Irán, que el gobierno de Donald Trump planteó para después del 3 de noviembre, para forzar un gobierno de unidad bajo su mando.
Comentarios