Murió el “Loco” Ibáñez
Para los que lo vieron jugar fue un showman, un malabarista y un tirador de media distancia implacable. Por eso impuso el mote de “Loco”, que lo acompañó en su vida vinculada al básquet. Los que lo conocieron en la región lo definen a partir de su tarea como educador, de formador de jugadores, de entrenador. Su imán con los pibes era tan grande como con la pelota naranja. Oscar Delfor Ibáñez murió ayer a los 74 años y con él se va una larga lista de buenas páginas de básquet. Nacido en Chovet, Santa Fe, su admiración por los Globetrotters lo llevó a imitarlos y al desarrollo de sus habilidades con la bola; entró en la historia porque por más de cuatro minutos, junto a dos compañeros, “aguantó” un partido a un rival que tenía los cinco (“Uno le ganó a todos”, título El Gráfico); dirigió a la selección nacional y fue campeón sudamericano con los juveniles y los cadetes. En el 71, el año del retiro, lo distinguieron con el Olimpia de Plata. Llegó a Cinco Saltos en el 73 y después se radicó en Neuquén, donde hizo de todo junto al deporte de sus amores, aunque siempre su prioridad fue la enseñanza. Por sus múltiples facetas, hasta de presentador de música por radio, muchos lo van a recordar. El “Loco” dejó una raya.
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