Neuquén: Investigan cómo fue la muerte en un asalto
Suazo recibió dos balazos efectuados por un policía. Estaba en una casa del barrio Barreneche.
NEUQUÉN
NEUQUÉN (AN).- La fiscalía sigue investigando las circunstancias en las que un policía mató a un hombre en el interior de una vivienda del barrio Barreneche durante un asalto. Dos efectivos fueron demorados y liberados al mediodía de ayer, y se les secuestraron las armas reglamentarias.
El muerto fue identificado como Rubén Suazo, de 24 años, domiciliado en la toma La Familia. Tenía un arma de fuego en su poder pero no habría alcanzado a disparar cuando la policía irrumpió en la vivienda.
Según el primer análisis, recibió dos balazos a una distancia de entre 3 y 5 metros. Murió cuando lo trasladaban en ambulancia al hospital.
El hecho ocurrió el sábado alrededor de las 18:30 en una vivienda ubicada en las inmediaciones de Brasil y Canadá donde reside una pareja mayor de edad.
La casa es de dos plantas. Uno de los moradores, de 65 años, estaba mirando el partido entre Brasil y Holanda cuando escuchó un ruido en una puerta ventana de la vivienda.
Se encontró con un hombre que había ingresado por allí y que lo redujo empleando violencia. Al parecer le pegó un culatazo en la cabeza que le provocó un profundo corte motivo por el cual debieron aplicarle puntos de sutura.
El hombre gritó y alertó a su esposa, que estaba en la planta alta y descendió.
El agresor subió entonces por una estrecha escalera obligando al hombre a que lo acompañara. Revisó parte alta de la casa buscando dinero y objetos de valor, mientras la mujer permanecía abajo.
Familiares de la pareja asaltada avisaron a la policía y llegó a la vivienda un móvil de la comisaría 12. Los efectivos ingresaron a la casa y el hombre, pensando que eran sus familiares, gritó para alertarles que no subieran.
El asaltante se asomó por la escalera y en esas circunstancias habría recibido los dos balazos, uno en un brazo y otro que le ingresó por el glúteo y le cortó una arteria. Ese fue el disparo fatal, y se investiga si estaba de frente o de espaldas cuando lo recibió.
El fiscal Agustín García, que interviene en la investigación del hecho, entrevistó al hombre y a su esposa. Ninguno habría aportado datos precisos respecto del desenlace.
En la casa quedó una pistola calibre 32 que al parecer empuñaba Suazo. No se encontraron vainas servidas, de modo que no la habría utilizado para disparar.
Suazo había estado imputado por un homicidio, recordó el fiscal, del que resultó absuelto. Tenía otras acusaciones por robo.