“No está conectado a nada”
Deseo hacer público algo sumamente delicado que me ha tocado conocer personalmente. Soy voluntaria de cuidados paliativos desde hace seis años; pertenezco a la Fundación Solatium Patagonia, que se dedica justamente a esa tarea. Desempeñando mi voluntariado visito Luncec desde hace unos meses y allí me comentaron que Marcelo Diez se encontraba en ese lugar. Lo ignoraba. Me contaron que están sumamente preocupados y angustiados por la decisión que han tomado las hermanas de este muchacho que desde hace muchos años está a su cuidado de “desconectarlo” –lo pongo entre comillas porque refieren que no está conectado a nada, responde a estímulos y sólo lo alimentan por medio de un botón gástrico–. Mi sorpresa fue muy grande y pedí conocerlo. Me llevaron a su cuarto, aclarando que si hubiera llegado un rato antes lo hubiese visto sentado en su silla de ruedas, con los ojos abiertos formando parte de un festejo. Una vez ahí la enfermera le tocó la cabeza y él gesticuló manifestando desagrado y llevó sus manos tratando de sacarse lo que le molestaba. Conversé con ella y me contó que sólo lo alimentan e hidratan pero no está conectado a nada, respira por sus propios medios y, como si esto fuera poco, se dio vuelta solo hacia dónde estábamos hablando. En fin, los cuidados paliativos mencionados en la ley de Muerte Digna hablan de asistir al paciente terminal brindándole confort, cuidados y amor hasta el momento de la muerte, evitando el encarnizamiento terapéutico. De ninguna manera avala la eutanasia. Esto es lo que se pretende hacer con Marcelo. ¿Cómo? Simplemente dejando de suministrarle alimentos. Esto, para mí, ni siquiera se llama eutanasia, es abandono de persona. Me hago cargo de lo que digo. En Luncec brindan cuidados paliativos, que es lo que se puede hacer por él, ¡y esto incluye mucho amor! No recibe visitas de ningún familiar; algunas amigas van a verlo, nadie más. Mi obligación moral es ésta, dar a conocer lo que está sucediendo, que se trata de alguien que no padece una enfermedad terminal: está incapacitado. Por lo tanto, me pregunto: ¿quién lo protege? Si lo sacan de Luncec, ¿quién hará valer sus derechos? Gracias por brindar este espacio. Verónica Jaroslavsky, DNI 14.223.097 Cipolletti
Verónica Jaroslavsky, DNI 14.223.097 Cipolletti