“No fue tan grave como el trato”
Para Semana Santa decidí ir a Chile a pesar de que, como fue una decisión de último momento, no pude comprar moneda de ese país a través de la AFIP y de saber que en el futuro las compras que realizara tendrían un recargo (castigo) por decidir vacacionar en un país vecino con el dinero fruto del trabajo y el esfuerzo. Al regresar de Chile me dijeron en la aduana que como no estaba legalmente casada con mi pareja no nos consideraban el gasto por 300 dólares entre ambos y cada uno tenía que pagar una diferencia no considerada por mí, sumado a que el posnet no andaba y, como no estaba previsto tal inconveniente en un fin de semana largo, había que conseguir el efectivo como fuera. Eso no fue tan grave como el trato recibido por parte de uno de los responsables de AFIP en la aduana del paso Mamuil Malal, un “señor” que todo el tiempo se dirigía a mi pareja y cuando yo le hablaba me ignoraba o respondía de mala manera… ¿será porque soy mujer? En lugar de hacer su trabajo, nos atendió con prepotencia e ironía por pedir explicaciones y decirle cuál era el problema que teníamos. Además, ¿por qué en los diferentes pasos fronterizos no hay unificación de la información que brindan? Así como defiendo que hay que hacer públicos los actos de la gente que realiza bien su trabajo como lo he hecho en otra carta de lectores, creo que también hay que dar a conocer cuando alguien no hace el trabajo que debe hacer como corresponde. Liley López, DNI 31.125.488 – Neuquén
Liley López, DNI 31.125.488 – Neuquén