No saben si las cámaras filmaron una agresión
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NEUQUÉN (AN).- A más de un día de que Genaro “el Ñoño” Robledo fuera apuñalado en el pabellón 7 de la Unidad de Detención 11 de esta cuidad los investigadores no tienen pistas de lo ocurrido dado que tanto el herido, como sus ocho compañeros de pabellón mantienen un estricto “pacto de silencio”. “Nadie habla”, fue la síntesis del director de Unidades de Detención, Ricardo Elgueta y de la fiscal de Delitos Violentos contra las Personas (DVP), Gloria Lucero. Es por esto que el análisis de las imágenes captadas por las cámaras de seguridad será central para tratar de determinar lo ocurrido. Mientras desde la fiscalía se esperaba ayer el arribo de las filmaciones, Elgueta detalló que “no estoy seguro de si se repararon todas las filmadoras, pero se estaba justamente en un proceso de recambio de los equipos”. La advertencia del responsable de los penales neuquinos radica en que el año pasado las fallas en el sistema de video seguridad fueron tales que llevaron a que se aceptara un hábeas corpus que ordenó precisamente la reparación de casi la mitad de las cámaras que se encontraban fuera de servicio, en resguardo de la integridad física de los detenidos. Al estado de las filmadoras y la calidad de las grabaciones, se suma en este caso que no hay aún certezas de en qué parte del pabellón de buena conducta fue donde ocurrió el enfrentamiento que terminó con la lesión, dado que Robledo llegó caminando hasta el celador de la puerta para pedirle que lo atienda un médico.
Robledo fue apuñalado en el pabellón 7 de la Unidad 11.