Nueve años y medio de cárcel por un crimen en Cervantes

El acusado dijo que apuñaló a su amigo Gagliardi en defensa de su hermano, pero su relato fue “inverosímil”.

Redacción

Por Redacción

JUDICIALES

La Cámara Criminal Primera de Roca le impuso nueve años y medio de prisión a Brian Ezequiel Coria (19) por el asesinato de Damián Gagliardi, que ocurrió en Cervantes poco antes del mediodía del 27 de julio del año pasado.

Los jueces Carlos Gauna Kroeger, Emilio Stadler y Daniel Tobares, por unanimidad, encontraron a Coria autor del delito de “homicidio simple” y descartaron los argumentos del imputado, quien dijo que apuñaló a la víctima para salvar la vida de su hermano, que estaba siendo apuntado con un arma de fuego.

El día del crimen la víctima y dos amigos charlaban frente a una casa de calle Ceferino Namuncurá cuando se acercaron caminando Brian Coria y su hermano Ricardo. Según sostuvo el fiscal de Cámara Andrés Nelli en su alegato, los hermanos fueron “a buscar camorra” y comenzaron a insultar al grupo porque horas antes, a la madrugada, Ricardo Coria había peleado en un bar con Gagliardi y uno de sus amigos.

Con un cuchillo de punta corva de unos 20 cm Brian Coria apuñaló a la víctima a la altura de las costillas, lesión que mató a Gagliardi en pocas horas.

Nelli acusó a Coria de haber apuñalado a la víctima aprovechando “un descuido” de ésta mientras “se golpeaban” con Ricardo. “Si sólo intentaba defender a su hermano podría haberlo tajeado o intentado otra maniobra”, opinó Nelli en su alegato, en el que pidió para Coria 10 años de prisión.

El defensor del imputado, Darío Sujonitzky, pidió la absolución invocando la “legítima defensa de un tercero”, en referencia al supuesto peligro que corría el hermano de Brian. Aseguró que Gagliardi tenía un arma de fuego -que nunca fue encontrada- con la que apuntaba hacia Ricardo en medio de la reyerta.

En el juicio Coria pidió “perdón” a la familia de Gagliardi y dijo que “sólo quiso asustar a Damián para defender a su hermano”. También señaló que hasta ese momento él y la víctima eran “amigos” y aseguró que ese día llevaba un cuchillo en el bolsillo “para ir a comer un asado”.

Para el juez Gauna Kroeger, quien emitió el voto rector, la defensa de Coria “resulta inverosímil” y “todo indica que llevaba el cuchillo en previsión de alguna reyerta”. También concluyó que “el revólver (señalado por los Coria) no existió” y descartó así cualquier posibilidad de absolver a Coria por legítima defensa o de aplicarle una pena atenuada.

“Se trató de una pura y simple agresión con un arma blanca por parte de quien en todo momento se sabía en superioridad de condiciones por la posesión de un cuchillo”, valoró el juez en la sentencia.

Redacción Central.-


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