Nuevo giro en la causa Laurín: definirá la Corte
Otra pelea judicial en el crimen de las dos orillas. “Se quieren sacar el caso de encima”, dijo el padre.
NEUQUÉN
NEUQUÉN (AN).- El crimen de Abel Laurín volvió a entrar en el terreno de las indefiniciones. Es que ayer se confirmó que la jueza Mara Suste le reclamó a la Corte Suprema de Justicia que defina a quién le compete investigar, si a la Justicia de Neuquén o a la de Río Negro.
Mientras tanto, la magistrada instruyó al fiscal neuquino Agustín García a que mantenga la investigación en marcha, hasta que se expida la Corte.
“Yo no quiero que la causa vuelva a Cipolletti, porque es de Neuquén. En Cipolletti va a dormir de nuevo, y seguiremos sin justicia para mi hijo. Neuquén se tiene que hacer cargo, y no voy a permitir que se vuelva a discutir la jurisdicción. Si tengo que ir a dormir a la casa de la jueza para que revea la situación, lo voy a hacer. Se quieren sacar el caso de encima, pero no lo voy a permitir”, dijo indignado Luis Laurín, padre de Abel.
El hecho saltó a la luz porque el muchacho de 19 años recibió un disparo en la cabeza el 4 de febrero de este año, cuando se bañaba en las costas de esta capital. Lo singular es que el disparo que terminaría siendo mortal partió desde una isla de Cipolletti. Desde ese momento, el caso tomó dos vías: el de los vericuetos judiciales y el médico.
Es que la vida de Abel quedó pendiendo de un hilo, y el joven finalmente falleció el 9 de este mes en el cuarto piso del hospital Castro Rendón.
En los pasillos judiciales nunca se pusieron de acuerdo. En primera instancia, la causa la tomó el fiscal García, que le solicitó a la jueza Suste declarar la incompetencia de la justicia neuquina ya que si bien inicialmente se creyó que el disparo provino de la isla Boca de Sapo, los testigos indicaron que el joven que hizo los tres tiros estaba en costa cipoleña. Luego, el expediente ingresó a las fiscalías de la Cuarta Circunscripción rionegrina y el fiscal José Rodríguez Chazarreta solicitó informes a Investigaciones, a la AIC y a Prefectura.
Según se dijo, la Brigada de Cipolletti presentó un extenso informe de las actuaciones y tenía identificados a los presuntos autores del crimen, pero como Prefectura había confirmado que el ataque ocurrió en Neuquén, si la justicia rionegrina autorizaba esa medida “corría el riesgo de enfrentar determinadas nulidades”.
Entonces, la jueza rionegrina Sonia Martín firmó la declaración de incompetencia y el caso volvió a manos de Agustín García, que tuvo expresas instrucciones de José Gerez, el fiscal general, de aceptarlo y retomar la investigación. Todo eso ocurrió mientras familiares y amigos del muchacho que agonizaba, primero sitiaron el hospital, para luego tomar un colectivo urbano y amenazar con cortar los puentes.