Núñez dijo que actuó bien con la madre de Laila
<i> Era como una película. Vi gente que corría y me encerré en el baño de una habitación. Éramos muchas personas encerradas. Pusimos camas en la puerta para que no entrara</i>
Miguel gambera
CIPOLLETTI (AC).- El médico Walter Núñez, a quién Laila Díaz acusa por el desmejoramiento en la salud de su madre, aseguró ayer en la audiencia que obraron de “buena fe y con buen acto médico”. Consideró que el equipo de trabajo “no tiene que pedirle disculpas a la familia Sigri”. La imputada, cuando lo vio entrar a la sala, comenzó a gritarle y a hacerle recriminaciones. Entonces la retiraron hasta que se calmó y pudo reincorporarse al debate.
La de ayer fue una jornada de muchísima tensión y también de tristeza, sobre todo para las enfermeras y compañeras de Carla Milla, que se vieron invadidas por la angustia cuando recordaron sus últimos momentos con vida. Laila se sobresaltó cuando el médico Núñez se presentó en el debate y entonces el tribunal la retiró de la sala. Después ella reflexionó: “Si la otra parte puede mantenerse tranquila yo también tengo que poder”, dijo y se sentó junto a sus defensores.
El médico relató las circunstancias en que fue convocado y afirmó que el jefe de la Policía Fabián Gatti y el juez Santiago Márquez Gauna le pidieron que grabara el video para destrabar el conflicto. Entonces improvisó unas disculpas ante una cronista de este diario y un camarógrafo del canal Crónica TV. “Teníamos mucha gente en riesgo, había más de 25 pacientes además de los profesionales que trabajamos”, indicó.
Elena Sigri, la madre de Laila, tenía 81 años y estuvo 60 días internada en la Clínica Radiológica del Sur, de Cipolletti. Núñez contó que había ingresado con un proceso infeccioso respiratorio y con un infarto cardiogénico. Estuvo con asistencia respiratoria mecánica en terapia intensiva y después evolucionó favorablemente hasta que la pasaron a una sala común. Luego consideraron externarla bajo la modalidad de internación domiciliaria. “Ese es un paso importante para el mejoramiento de los enfermos”, dijo.
Ante una consulta del camarista Pablo Repetto negó que la internación dependiera de cuánto la obra social le paga al sanatorio. Sostuvo que Sigri tenía PAMI y que se fue de la clínica con la recomendación de una cama ortopédica, colchón antiescaras y enfermería a domicilio. “La familia Sigri no dio muestras de estar compenetrados con la patología de su madre, pensaron que era una banalidad. Con nuestra atención ella sorteó esa patología tan grave”, indicó.
El médico Diego Martínez, clínico del hospital Castro Rendón (donde murió Elena Sigri tiempo después), contó que ellos recibieron en la guardia a la paciente y que se encontraba con un cuadro de septicemia, que es una falla generalizada de varios órganos. “Estaba deshidratada con infección y no podíamos mejorar su presión arterial”, indicó. Eso fue el 17 de marzo.
Después Laila le consultó a Núñez porqué le habían dado el alta a su madre con “desnutrición, neumonía, problemas neurológicos e infección urinaria”. El querellante por la clínica, Guillermo Moyano, se quejó porque consideró que la pregunta era impertinente pero el tribunal se la permitió. Núñez contestó que la madre pudo haber tenido una recaída por sus edad e insistió en que le dieron el alta “con todos los exámenes de sangre actualizados”. En ese momento tenía bien los valores, informó. Enseguida Laila le cuestionó que había dejado de darle antibióticos para suministrarle ansiolíticos. El médico dijo que no recordaba. Laila entró a la clínica de Mengelle e Yrigoyen en la mañana del 23 de marzo de 2013. Subió al sector de internación y cuando una de las enfermeras intentó prohibirle el ingreso, extrajo un revólver calibre 32 y efectuó 27 disparos. En esas circunstancias asesinó a la laboratorista Carla Milla.
Cipolletti
Delia Parra
Compañera de Carla Milla
Miguel gambera
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora