Dietas universales, influencers y batidos, los riesgos de no pensar en la salud

Los malos hábitos alimentarios se incrementaron en la cuarentena y muchas personas salieron a buscan soluciones mágicas. Médicos y nutricionistas alertan acerca de los mensajes impulsados por no profesionales e insisten en la importancia de mantener una dieta saludable.





En las redes sociales, influencers dicen lo que hay que comer, los batidos proteicos que tomar. Fotos Gonzalo Maldonado.

En las redes sociales, influencers dicen lo que hay que comer, los batidos proteicos que tomar. Fotos Gonzalo Maldonado.

En marzo la pandemia encerraba a todos y la primera experiencia de estar en casa algunos la vivieron en la cocina. Hacer tortas, panes y platos deliciosos, se convirtió en una actividad que dejó consecuencias. Según una encuesta de la Sociedad Argentina de Nutrición, más de la mitad de los argentinos asegura que subió de peso durante la cuarentena. Por estos días, muchos buscan adelgazar y personas no profesionales, ofrecen soluciones mágicas que aporta más riegos que beneficios para la salud.

Los influencer en las redes sociales dicen lo que hay que comer, los batidos proteicos que tomar. En los grupos de WhatsApp se comparten planes alimentarios y “la dieta con la que Pepito bajó más de diez kilos en un mes”. Ante esto, médicos y licenciados en Nutrición denuncian los mensajes de no profesionales. Desde antes de la pandemia llevan adelante campañas contra el intrusismo bajo las consignas “La nutrición es una ciencia, no una opinión” y “La salud se cuida con matrícula”.

Lorena Ibachuta es Licenciada en Nutrición, miembro del Colegio rionegrino de graduados en nutrición y la Asociación Argentina de Nutrición. Explicó que el intrusismo es un concepto que se ve hace muchos años, pero toma más relevancia en esta época.

“Son actividades profesionales reservadas al título ejercidas por personas no autorizadas, y que atentan gravemente contra la salud de la población. Fomentan prácticas poco saludables, se desinforma con consejos inadecuados, se lucra vendiendo productos de dudosa fiabilidad, entre otros perjuicios”, dijo.

Hay que trabajar con cuidado al plantear un tratamiento, se debe iniciar con una valoración y observación completa de la persona

Hace unos días, se difundieron datos obtenidos de una encuesta nacional que realizó la Universidad UADE y la consultora Voices en la que se advirtió que casi tres de cada diez argentinos (el 27%) sigue en redes a instagramers que publican tips y consejos sobre alimentación, además el 35% manifestaron seguir sus recomendaciones sobre dietas.

“Las personas que llegan al consultorio luego de recibir este tipo de información manifiestan más complicaciones que resultados positivos. Hay que trabajar con cuidado al plantear un tratamiento, se debe iniciar con una valoración y observación completa de la persona, realizar valoración nutricional y conocer en qué situación se encuentra, si no, se deja de lado el sustento científico ”, dijo la licenciada.

La profesional alertó sobre seguir dietas generalizadas y no personalizadas. Sostuvo que un tratamiento trabaja sobre muchos aspectos de la persona, no es solo una lista de recetas y qué comer durante la semana. El tratamiento nutricional también involucra a la educación alimentaria, formar hábitos que perduren toda la vida.

La magia es una ilusión

Es necesario aprender sobre una alimentación adecuada, completa y por sobre todo real. Hay hábitos y tradiciones alimentarias, una relación con el alimento diaria que se debe cuidar y reformar, ahí está la clave, en una alimentación consiente.

“La alimentación adecuada debe ser un estilo de vida, porque es lo que nos acompañará siempre”.

Lorena Ibachuta
Licenciada en Nutrición

“Puede ser que hoy tomar ese batido a la mañana me brinde una sensación de saciedad, (cuidado con autoengañarnos) ¿Cuánto tiempo lo podré sostener? ¿No sería diferente si evaluamos consumir un desayuno completo, con alimentos reales? Si no me educo en alimentación saludable volveré atrás”, aseguró.

La desinformación, verdaderamente pueden dañar la salud. Por eso, pese a la situación hay que seguir apostando a una alimentación adecuada, completa, de calidad, con un consumo consciente y conductas higiénico dietéticas que se practiquen en pos de prevenir enfermedades asociadas a la mal alimentación que actualmente es una problemática que no se detiene.

Aprender y educarse tanto de manera individual como grupal, en lo referente a alimentación y hacerlo desde edades tempranas para cambiar realidades en las generaciones venideras, es la clave. Es importante acompañar en el proceso y que el ambiente que rodea a los niños y niñas sea el que favorezca hábitos saludables.

La alimentación adecuada debe ser un estilo de vida, porque es lo que nos acompañará siempre.

“Apostemos a la comida de elaboración propia, entendiendo qué le estamos brindando a nuestro cuerpo día a día. Necesitamos combustible de calidad para funcionar de manera adecuada. La alimentación saludable no debe estar lejos de nuestra mesa tradicional, no debe ser una “dieta” que se lleva cabo para llegar bien al verano o tratamientos que pueden generar efectos adversos”, destacó Ibachuta.

La alimentación adecuada debe ser un estilo de vida, porque es lo que nos acompañará siempre. Se pueden crear infinitas variantes de menús, con productos de la zona y que hagan de la alimentación una ingesta que se disfruta, en lugar de gastar innecesariamente en productos mágicos.

“Hay que preservar la salud de toda la población y la Nutrición es un pilar fundamental para eso”, concluyó la profesional.

Niños con sobrepeso: consejos para solucionar problemas a largo y corto plazo

“Siempre la controlábamos con muchas actividades deportivas extra escolares, pero ahora en casa, aburrida, come y subió algunos kilos”, dice la mamá de Sara, que tiene 8 años y replica una realidad que durante la pandemia viven muchos padres.

Lorena Ibachuta es especialista en nutrición pediátrica y explicó que el tema preocupa a los profesionales. “El 30% de los niños presenta sobrepeso, el 6% obesidad. Esta problemática no solo hay que tratarlo con los niños sino con padres y tutores. Si los niños en estos seis meses subieron de peso, presentaron un aumento significativo en las curvas de valoraciones antropométrica, o acrecentaron sus problemáticas alimentarias, no es solamente un tema individual, está ligado al entorno”, dijo.

La exposición a las tablet, el sedentarismo, signos de época.

La especialista subrayó que con los niños, el mensaje de indicación o alerta se debe trabajar de la mejor manera, que no sea reproche o crítica, si no sugerencias de cambio, positivas y alentadoras, que destaquen el cuidado de la salud individual y grupal.

Por ejemplo, las golosinas nos pueden hacer sentir cansados y lastimar los dientes, en cambio si preparamos unas galletas con frutas, con cereales integrales nos ayudaran a sentirnos más fuertes.

Hay que evitar el “estás gorda, o dejá de comer, tenés que bajar de peso”. “Esos mensajes están generando un gran trastorno en la población, lo veo sobre todo en adolescentes, donde los trastornos de la conducta alimentaria y la distorsión en la percepción corporal ha aumentado a consecuencia de ello. Realmente es alarmante. Hay que analizar mucho como se dicen las cosas”.

El tiempo ideal para consultar por el estado nutricional, educación alimentaria es desde los primeros 1000 días. “La nutrición durante las etapas tempranas de la vida puede influir en el desarrollo y prevención de enfermedades, lo que tiene importantes implicaciones clínicas y de salud pública. Hay que concretizar a la población que en materia de nutrición se debe trabajar desde los primeros años de vida”, finalizó.


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