Obesidad infantil: advierten sobre las horas frente a la pantalla

Uno de cada tres chicos en Bariloche tiene sobrepeso u obesidad. El hospital zonal dio el primer paso con una campaña para modificar hábitos que se sostiene este año.

Por Redacción

Obesidad infantil: advierten sobre las horas frente a la pantalla

Archivo

El hospital zonal de Bariloche ya dio el primer paso para revertir el alarmante índice de obesidad infantil en la ciudad. A través de una fuerte campaña, se logró poner en agenda la problemática que afecta a uno de cada tres chicos en Bariloche. Sin embargo, la preocupación por la cantidad de chicos con sobrepeso también fue tomado como eje de la Sociedad Argentina de Pediatría para el 2018.

Si bien se aguardan resultados a mediano y largo plazo, un equipo multidisciplinario del hospital público de Bariloche aspira a modificar, poco a poco, las pautas de conducta.

“Para saber si la campaña impactó en el peso de los chicos, habrá que esperar los datos del programa de Salud Escolar, los controles de salud que se llevan a cabo durante todo el año a chicos de primer grado y séptimo. Pero la esperanza está puesta a largo plazo”, advirtió Marcos Claussen, jefe del Servicio de Pediatría del hospital zonal, quien aclaró que continúan abocados a las encuestas para conocer si hay más actividad deportiva o bien un menor consumo de gaseosas.

Germán Guaresti, jefe del Dapa (Departamento de Actividades Programáticas para el Área), especificó que la única forma de llegar a buen resultado es “en forma articulada y tejiendo redes para generar de a poco una transformación. Hasta ahora, no solo se lograron sostener estas acciones en el tiempo sino que se logró el apoyo de otras instituciones, como Educación, Municipio y Desarrollo Social, entre otras”.

En lo que resta del año, el objetivo del equipo médico será visibilizar algunos temas, como “la necesidad de reducir las horas de los chicos ante la pantalla” y la ingesta de bebidas azucaradas.

“En algunos barrios, el porcentaje de obesidad trepa al 60% y pasa por el acceso a la comida. La gente cocina con lo que tiene al alcance de la mano; muy distinto a quienes tienen otra condición social y cuentan con alguien que ayuda a cocinar o pueden llevar a los chicos a hacer deportes”, puntualizó Claussen, aunque remarcó: “Lo importante no es que hagan deporte sino que se muevan, que jueguen, caminen, salgan a comprar con los padres. O anden en bicicleta. Basta con media hora de actividad por día”.

A partir de campaña, muchos padres, docentes y directivos de escuelas sumaron el aporte de estrategias para promover hábitos saludables de alimentación. Ya se pusieron en marcha varios proyectos deportivos, que incluyó natación gratuita para 100 niños con sobrepeso; mientras que otros 2.450 (también adolescentes) se inscribieron en fútbol, danzas, artes marciales, gimnasia deportiva y esquí, entre otras disciplinas.

Además, se avanzó en el trabajo con las comunidades educativas “para repensar los kioscos escolares y reemplazar paulatinamente la oferta de alimentos ultraprocesados por productos mínimamente procesados”.

Hasta ahora, hubo charlas de sensibilización a 80 docentes de la ciudad y se dictaron 50 talleres para padres, docentes y cuidadores en jardines de infantes públicos y privados y Centros de Desarrollo Infantil, abarcando a más de 560 personas.

“Holanda es el único país que hasta ahora ha logrado bajar la obesidad. No es solo un problema del chico sino de la sociedad, los padres, las escuelas. Encontramos con que había escuelas que ofrecían combos con helado y gaseosas más baratos que fruta y agua”, planteó Claussen.


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