Ébola, la mortífera epidemia que amenaza a África

Por Associated French Press

Funcionarios de salud registrando la información de los pasajeros en las afueras de Kinshasa (RDC). (Xinhua)

La epidemia de ébola ha causado ya más de 2.500 muertos en la República Democrática del Congo (RDC) y “avanza de forma exponencial”, alertó esta semana Julien Harneis, coordinador principal para el ébola en Naciones Unidas.

El brote de más rápido crecimiento en la historia se ha extendido a dos nuevas zonas sanitarias del este de República Democrática del Congo y “se expande ampliamente: ya cubre una superficie superior a la de Francia”, dijo Harneis desde Bunia (RDC) en una rueda de prensa .

El ministerio indicó que el brote acumula 5.794 casos confirmados, incluidos 2.786 fallecimientos, mientras se propaga a una velocidad sin precedentes, más rápido que los esfuerzos por rastrearlo y frenarlo.

“Su avance supera la rapidez de nuestra respuesta, se intensifica y se expande más rápido que los esfuerzos desplegados en toda la región”, enfatizó.

El brote se está propagando en condiciones extremadamente difíciles, alimentado por la inseguridad, una huelga de trabajadores de la salud y los intensos movimientos de población debido a la violencia política.

En apenas tres meses, la epidemia declarada el 15 de mayo ha superado ya la ocurrida entre 2018 y 2020 en el este de la RDC, considerada entonces la más mortífera de la historia del país con 2.299 fallecidos de 3.381 casos confirmados, según cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en base a lo reportado por las autoridades congoleñas.

Además, en estos tres meses, se han contabilizado en la RDC siete veces más casos y cinco veces más muertos que en los tres primeros meses de la mayor epidemia de ébola de la historia, que causó más de 11.300 muertos en África occidental entre 2014 y 2016, según la agencia de salud de la Unión Africana.

El ébola, que se transmite por contacto con fluidos corporales y provoca una fiebre hemorrágica, mató a más de 15.000 personas en África en los últimos cincuenta años.

Riesgo para los países vecinos


No existe ninguna vacuna ni tratamiento específico aprobado contra la cepa Bundibugyo, responsable del actual brote, aunque hay ensayos clínicos en curso. Esta semana se aprobó el envío a la RDC de un lote de 70.000 dosis de la vacuna Ervebo, homologada contra otra cepa del virus, Zaire, para evaluar su eficacia con la variedad Bundibugyo.

La respuesta sanitaria está siendo criticada por su lentitud y falta de organización y se enfrenta a la desconfianza de una parte de la población.

El coordinador de la ONU recordó que 43 agentes sanitarios murieron del virus, y que otros fueron atacados cuando se encontraban a bordo de ambulancias o en infraestructuras de salud.

“El orden público está en entredicho, y los servicios básicos, en particular sanitarios, se han visto fragmentados. Las condiciones de intervención son extremadamente difíciles”, destacó el experto, refiriéndose a una zona infestada de numerosos grupos armados.

“Esta epidemia sigue propagándose a un ritmo que la respuesta no logra seguir”, incidió a su vez en un comunicado publicado en Ginebra Javid Abdelmoneim, presidente internacional de la oenegé Médicos Sin Fronteras (MSF). “Esta respuesta requiere mucho más que camas adicionales. Exige un mejor diagnóstico, el aislamiento seguro de las personas enfermas y de sus contactos, así como apoyo al personal sanitario”, añadió.

Harneis también señaló la necesidad de intensificar la respuesta, e insistió en que “si reforzamos los equipos y trasladamos más recursos a las zonas remotas del este de la República Democrática del Congo podremos, en unos meses, ralentizar la transmisión y lograr ponerle fin”.

“Si no lo hacemos (…), esta epidemia será más mortífera. Se propagará aún más y corre el riesgo de extenderse a los países vecinos”, advirtió.

Avance sin control


República Democrática del Congo declaró el 15 de mayo, con varias semanas de retraso, un brote en regiones del norte y el este, donde la presencia del Estado es débil y las infraestructuras de salud son precarias. Para este inmenso país africano de más de 100 millones de habitantes, uno de los más pobres del mundo, esta 17º epidemia de su historia, superó su capacidad de respuesta ante el aumento de los casos.

La epidemia “es la de más rápida propagación jamás registrada” y “mata a una persona cada 30 minutos”, alertó la semana pasada el jefe de asuntos humanitarios de la ONU, Tom Fletcher.

El gobierno congolés comenzó administrar el jueves la vacuna Ervebo a trabajadores de la salud y otros de primera línea. El medicamento fue eficaz en brotes anteriores de ébola causados por un tipo diferente, más común, llamado Zaire.

Se están realizando ensayos clínicos para encontrar una vacuna autorizada contra el raro virus Bundibugyo que está causando el brote actual y para el que no hay vacunas ni tratamientos aprobados.

Los esfuerzos por controlar el brote —desde limitar las reuniones públicas hasta el distanciamiento social y el cierre de aeropuertos— han alterado la vida en las seis provincias afectadas, particularmente Ituri, que ha sido devastada por la violencia rebelde. El gobierno ha introducido medidas, incluida la instalación de equipos de salud y sanitarios en algunos lugares, pero grupos de defensa dicen que se necesita hacer más para generar confianza dentro de la comunidad.


Funcionarios de salud registrando la información de los pasajeros en las afueras de Kinshasa (RDC). (Xinhua)

La epidemia de ébola ha causado ya más de 2.500 muertos en la República Democrática del Congo (RDC) y “avanza de forma exponencial”, alertó esta semana Julien Harneis, coordinador principal para el ébola en Naciones Unidas.

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora

Comentarios