Oscar Araiz recibe el Konex de Brillante

El creador del Ballet del Teatro San Martín hoy recibirá el galardón como la personalidad más destacada de la música clásica de la última década. Antes de recibir el galardón habló sobre la danza en la escena contemporánea.



Oscar Araiz, feliz por  que Konex de Brillante una danza y música.

Oscar Araiz, feliz por que Konex de Brillante una danza y música.

El coreógrafo Oscar Araiz recibirá hoy el premio Konex de Brillante -el mismo que recibieron Ljerko Spiller, Martha Argerich y Daniel Barenboim- que lo distinguió como la personalidad más destacada de la música clásica de la última década y, a raíz de ese logro, reflexionó sobre el valor de que ese reconocimiento recayera sobre la danza, a menudo postergada dentro del universo musical.

“Sólo me puedo referir a lo que el reconocimiento significa para mi pero, sobre todo, para lo que yo represento, ya que ha sido sólo entregado a personalidades excepcionales. En ese sentido entiendo que se premia a mi en nombre de la danza y de las relaciones de la danza con la música, que son acaso mi especialidad”, expresó Araiz en diálogo con Télam.

El coreógrafo recibirá el premio hoy en el salón de actos de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires donde, además, se otorgarán los Konex de Platino en veinte categorías de la música clásica.

El Konex de Brillante a la música clásica había sido recibido solamente por el violinista Ljerko Spiller, en 1989; la pianista Martha Argerich, en 1999; y por el pianista y director de orquesta Daniel Barenboim, en 2009.

P- A veces la danza ocupa el lugar de la “cenicienta” dentro de la música, ¿Eso le da un significado adicional a este premio?

R- Todos mis juegos y mis ejercicios (no me gusta llamarlo obras) están provocados por la música a la que considero la punta del iceberg. Pero es muy difícil hablar de categorías. Poner algo por arriba o por debajo. Cada lenguaje tiene sus seguidores y no soy muy amigo de clasificar o separar…

P- Pero no ignora que el periodismo y la propia academia muchas veces opera con esas categorías…

R- Sí, y también lo hace el público, la comunidad. Pero a mí me gusta que no se sepa bien dónde termina una categoría y dónde empieza la otra. Yo, como coreógrafo, me he dedicado a una forma de teatro que tiene que ver con el cuerpo, la música, la plástica, el drama humano… hay tantos elementos… el teatro es una síntesis. No se trata solamente de indicar unos pasos (coreográficos).

P- ¿Qué condicionamientos existen hoy para la danza en la escena contemporánea?

R- Cada situación necesita un análisis particular. En ese punto, no sé si hay mucha confusión o si soy yo el confundido. Veo que muchos valores están tergiversados. No me refiero a nadie en especial pero incluye a los hacedores, a los que gestionan, a los que dirigen, a los independientes, a los medios… No voy a ser yo, de todos modos, quien vaya a echar luz sobre estos asuntos.

P- ¿Cuáles son los términos de esa confusión?

R- La economía, la complejidad, el confort, la vocación verdadera, la honestidad con uno mismo… por decir sólo algunos.

P- ¿Puede citar un par de ejemplos de ello?

R- Me resulta difícil responderle. La cultura no es una moda. Es también una vocación y en ese sentido no hay excusas para realizar lo que uno ama. Todos hemos pasado por eso y hay que buscar superar esas situaciones. Claro que en este momento es difícil porque la economía parece tan afectada y no hay trabajo para gente que se dedicó a estudiar toda su vida. Los que pueden, emigran. Los que no, se pelean de una manera sangrienta por una estabilidad económica y que desvirtúa, finalmente, el espíritu fundamental del arte.

P- ¿Qué rol puede tener el Estado en ese cuadro?

R- Los conflictos en los teatros oficiales son algo muy estudiado por los especialistas. Hay usos y costumbres que se han aceptado como naturales y que yo no las acepto como tales. No son temas nuevos, tampoco.

Télam

Creador y maestro

Oscar Araiz nació e Punta Alta en 1940. Se formó en danza y coreografía con Dore Hoyer, Renate Schottelius, Élide Locardi, Pedro Martínez, María Ruanova y Tamara Grigorieva.

Creó y dirigió en 1968 el Ballet del Teatro San Martín en Buenos Aires; dirigió el Ballet del Teatro Colón (1979/2005-2006), el Ballet du Grand Théâtre de Ginebra (1980-1988), el Ballet Contemporáneo del Teatro San Martín (1990-1998) y el Ballet del Teatro Argentino de la Plata (2002-2003), entre múltiples actividades.

El coreógrafo visito varias veces la zona. La primera fue en 1997, convocado por Norberto Tilo Rajneri, creador del Instituto Universitario Patagónico de las Artes (IUPA) y de Fundación Cultural Patagonia.

También en marzo de este año, convocado por el Departamento de Artes del Movimiento del IUPA, compartió dos días observando clases de estudiantes avanzados y dictó una charla sobre composición coreográfica. Además es padrino de la Escuela Experimental de Danza Contemporánea de Neuquén.

Araiz trabaja en la reposición de la coreografía de “Boquitas Pintadas”, programada para la temporada 2020 del Teatro Municipal General San Martín. “Boquitas Pintadas” es una de sus coreografías clásicas, junto con las de “La consagración de la primavera”, “Crash”, “Simphonia”, “Magnificat”, “Romeo y Julieta”,“El Mar”, “Fénix” y “La noche transfigurada”.


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