“Partido político vs. gremio ATE”

Redacción

Por Redacción

El 9 de febrero de este año se cumple un año de la desafectación de la jefa de Enfermería del hospital Junín de los Andes que, como saben, fue destituida por un grupo de cobardes que usan los espacios de poder para dañar a las personas e instituciones y que hoy se aferran a dicho poder con más fuerza e impunidad: la que les dan el gobierno y el sindicato ATE. Aún espero respuesta que solicité por escrito al sindicato por lo sucedido en dicho hospital. Los funcionarios políticos que están a cargo de la zona IV y del hospital continúan perpetuándose en el poder para escalar posiciones, pisando la cabeza de quien se les cruce. Pero seguramente no están solos, pues alguien los apadrina. ¿Quién? Nadie lo sabe. Pero qué se puede esperar de un gremio que hace de sus principios y bases sindicales una expresión netamente política con discursos políticos partidarios, con acciones que dividen y generan descreimiento de los trabajadores que no se ven involucrados políticamente, obligándolos a ponerse en un bando u otro en una lucha interna por el poder y los beneficios que da Une, como partido, en una maraña de participantes gremiales que ostentan ese espacio político, convirtiendo en rehenes a los trabajadores y escudándose en los privilegios de los fueros sindicales. Seguramente al gobernador de la provincia del Neuquén esto no le debiera interesar demasiado, pues parecería una gresca gremial. Pero todo lo contrario: la lucha es por los espacios ganados en legítimo derecho mediante un concurso, que el mismo Estado refrendó como legítimo y del cual el gobernador firmó la designación, aval legal como nuestra máxima autoridad provincial y que todos respetamos. Pero tal vez el error fue haber denunciado algunas irregularidades a la Subsecretaría de Salud de la cual aún no se ha sabido nada. ¿Qué le interesa políticamente a ATE? Las masas locales que nuclean los municipios de la provincia donde hacen la diferencia política. ¿Qué me interesa? Mucho. Pues hoy los hospitales del interior no cuentan con referentes sindicales que defiendan a los trabajadores de las aberraciones de los directores, que administran las instituciones como capataces de estancias. Lo peor es que lo hacen sin preparación porque la idoneidad sólo se la da el título de grado. Y la ley es tan antigua como obsoleta. La discusión que se debe plantear hoy es un cambio drástico en la formas de administración hospitalaria y no la deben dar los trabajadores sino que debe ser planteada en la Legislatura del Neuquén para que se estudien los conflictos internos de las instituciones. Despolitizar los hospitales sería un gran paso, reconsiderar las “zonas” sería otro. Pues hoy cumplen una función de administración paralela a los hospitales y los castigan si no se unen al desprestigio de las personas que no se alinean a los caprichos, como pasa en el hospital Junín de los Andes. Humberto Fabián E. Bosque DNI 18.388.112 Junín de los Andes

Humberto Fabián E. Bosque DNI 18.388.112 Junín de los Andes


El 9 de febrero de este año se cumple un año de la desafectación de la jefa de Enfermería del hospital Junín de los Andes que, como saben, fue destituida por un grupo de cobardes que usan los espacios de poder para dañar a las personas e instituciones y que hoy se aferran a dicho poder con más fuerza e impunidad: la que les dan el gobierno y el sindicato ATE. Aún espero respuesta que solicité por escrito al sindicato por lo sucedido en dicho hospital. Los funcionarios políticos que están a cargo de la zona IV y del hospital continúan perpetuándose en el poder para escalar posiciones, pisando la cabeza de quien se les cruce. Pero seguramente no están solos, pues alguien los apadrina. ¿Quién? Nadie lo sabe. Pero qué se puede esperar de un gremio que hace de sus principios y bases sindicales una expresión netamente política con discursos políticos partidarios, con acciones que dividen y generan descreimiento de los trabajadores que no se ven involucrados políticamente, obligándolos a ponerse en un bando u otro en una lucha interna por el poder y los beneficios que da Une, como partido, en una maraña de participantes gremiales que ostentan ese espacio político, convirtiendo en rehenes a los trabajadores y escudándose en los privilegios de los fueros sindicales. Seguramente al gobernador de la provincia del Neuquén esto no le debiera interesar demasiado, pues parecería una gresca gremial. Pero todo lo contrario: la lucha es por los espacios ganados en legítimo derecho mediante un concurso, que el mismo Estado refrendó como legítimo y del cual el gobernador firmó la designación, aval legal como nuestra máxima autoridad provincial y que todos respetamos. Pero tal vez el error fue haber denunciado algunas irregularidades a la Subsecretaría de Salud de la cual aún no se ha sabido nada. ¿Qué le interesa políticamente a ATE? Las masas locales que nuclean los municipios de la provincia donde hacen la diferencia política. ¿Qué me interesa? Mucho. Pues hoy los hospitales del interior no cuentan con referentes sindicales que defiendan a los trabajadores de las aberraciones de los directores, que administran las instituciones como capataces de estancias. Lo peor es que lo hacen sin preparación porque la idoneidad sólo se la da el título de grado. Y la ley es tan antigua como obsoleta. La discusión que se debe plantear hoy es un cambio drástico en la formas de administración hospitalaria y no la deben dar los trabajadores sino que debe ser planteada en la Legislatura del Neuquén para que se estudien los conflictos internos de las instituciones. Despolitizar los hospitales sería un gran paso, reconsiderar las “zonas” sería otro. Pues hoy cumplen una función de administración paralela a los hospitales y los castigan si no se unen al desprestigio de las personas que no se alinean a los caprichos, como pasa en el hospital Junín de los Andes. Humberto Fabián E. Bosque DNI 18.388.112 Junín de los Andes

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