Perú recupera la calma
LIMA (AFP).- La tranquilidad volvía a la región de Cajamarca, en el norte de Perú, luego que el presidente Ollanta Humala decretara el domingo el estado de emergencia por 60 días en esa zona, una medida política que busca imponer orden en la región convulsionada por una huelga que se opone a un proyecto minero. El ministro del Interior, Oscar Valdés, quien se encuentra en esa ciudad, a 850 km al noreste de Lima, dijo que en un recorrido por sus calles ayer comprobó que la actividad comercial se reanudó, así como las labores escolares y el tránsito vehicular, y que las carreteras se encuentran libres de acceso. Grupos de soldados salieron a resguardar los servicios públicos esenciales, como el suministro de agua y electricidad, los puentes y las carreteras. Valdés aclaró que la policía tiene a su cargo el resguardo del orden público y que el ejército “no tiene contacto con la población”. Además informó que “no hay indicios de violencia”. Por su parte, el presidente regional de Cajamarca, Gregorio Santos, uno de los líderes de la protesta, afirmó que “las actividades se normalizaron desde el viernes, todo se desarrolla con normalidad”, y señaló que es innecesario que se haya decretado la emergencia en esa parte del país.