Perú sigue creciendo y cosechando buenos números
GUSTAVO CHOPITEA (*)
Perú está constituyéndose en una de las economías latinoamericanas que más progresan, destruyendo pobreza aceleradamente y atrayendo, cada vez más, a la inversión. Los números que así lo testimonian siguen siendo excelentes, como se verá. Según el FMI, Perú habrá de crecer este año a un buen ritmo: del 5,5% de su PBI. La información se dio a conocer en el informe de ese organismo denominado “Perspectivas de la economía mundial”. La estimación anterior del FMI (de apenas enero pasado) era del 5%. El pronóstico ha mejorado, entonces. El ritmo de crecimiento peruano está muy por encima de la media regional, que es del 3,7%. Comparado concretamente con otros países de la región, Perú está mejor que muchos de ellos. Por ejemplo, que Colombia (4,7%); que Bolivia (5%); que Chile (4,3%); que México (3,6%); que Uruguay (3,5%) y que Brasil (3%). En mi opinión, significativamente mejor que la Argentina, cuya economía está desacelerándose mucho y que presumiblemente no crecerá por encima del 2,5%. No es sorprendente que, en paralelo, Perú esté siendo seleccionado como uno de los países más seguros para la inversión en nuestra región. El segundo, después de Chile solamente, país éste que tiene la economía más moderna y más madura de América Latina. Respecto del índice de riesgo soberano publicado por Black Rock, Perú ocupa el puesto 17 a nivel mundial. Notable, por cierto. Tiene hoy asimismo la inflación más baja de toda la región, del 2,6% anual. Tasa que los analistas esperan disminuirá al 2,5% el año que viene. Esto es consecuencia de un manejo serio y ordenado de la economía que ha sido mantenido a pesar de los cambios de signo político que no han modificado el rumbo general de la política económica. Hasta Chile, con una inflación del 3%, está peor que el Perú. También Colombia (3,4%), México (3,7%, en un año electoral), Ecuador (5,3%), Brasil (5,5%), Paraguay (6,5%) o Uruguay (6,5%). Mucho peor Venezuela (29%) y Argentina (cuyas cifras oficiales no son, para muchos, siquiera creíbles y son estimadas, en realidad, en un orden del 27% anual). Perú sigue –queda visto– su marcha ascendente, consciente de que los éxitos que suma demuestran el acierto de la estrategia adoptada, basada en el mercado y en la apertura de la economía. Todo lo contrario a la estrategia de nuestro gobierno: aislada, cerrada, proteccionista y con un Estado omnipresente, que cada vez luce más policíaco, en todos los órdenes. Ocurre que el Perú sabe bien que el futuro no es un regalo, sino en todo caso una conquista que se procura todos los días, con tesón, coherencia y esfuerzo. Fruto del trabajo y el acierto en las decisiones. (*) Analista del grupo Agenda Internacional