Piden 25 años para los acusados del crimen de Barría

La víctima fue muerta a balazos en Bariloche. Los defensores solicitaron la absolución.

Por Redacción

SAN CARLOS DE BARILOCHE (AB).- El fiscal Carlos López pidió 25 años de prisión para los dos acusados de haber secuestrado y asesinado a Juan Bautista Barría, el 13 de julio de 2000. Las defensas por su parte, pese a tener distintos enfoques, coincidieron en sostener que la causa fue «armada» alrededor de sus clientes en base a una hipótesis «facilista» de la policía «descartando cualquier otra línea de investigación más profunda», y pidieron la absolución por falta de pruebas.

Después de 10 días de audiencias de debate, tanto la parte acusadora como los asesores legales de los imputados José Martín Seguel y Angel Osvaldo Riquelme, alegaron ayer frente a los jueces de la Cámara Primera del Crimen. Tanto el fiscal Carlos López como los abogados Jorge Pafundi, Roberto Stella y Darío Rodríguez Duch centralizaron sus esfuerzos en intentar que el Tribunal considere suficientes, o no, los indicios que ligan a los imputados con el crimen.

Después de un año y medio de proceso, las pruebas y testimonios obrantes en la causa sólo llegaron a confirmar la presunción de que los acusados estuvieron cercanos al hecho pero no a probarlo en forma contundente.

Para el representante del Ministerio Fiscal «los hechos indiciarios son graves, directos, unívocos y concordantes» y hace que «se llegue a la convicción de que los imputados fueron partícipes directos del crimen».

López consideró agravante del homicidio el hecho que la víctima haya sido reducida, maniatada, encerrada en el baúl de su auto, trasladada en él a un descampado y luego ultimada de tres disparos a quemarropa. Por ello pidió 25 años de prisión para ambos imputados, esto es la pena máxima contemplada en el Código Penal por este delito.

A su turno Rodríguez Duch, defensor de Seguel, reconoció que su asistido había hurtado e incendiado el auto de Barría la mañana del crimen, pero luego que se había concretado el asesinato y desconociendo totalmente lo que había ocurrido.

Asimismo sostuvo que «se armó una versión del homicidio y después se consiguieron indicios para involucrar a mi cliente» al tiempo que calificó el hecho como «un crimen mafioso» muy bien planeado, imposible de haber sido pergeñado por «jóvenes que estaban bajo los efectos del alcohol y psicofármacos». Por ello pidió la absolución por el delito de homicidio y la pena de 15 días por el de daños.

Por su parte Pafundi, que junto con Stella se encargaron de la defensa de Riquelme, realizó un largo y duro alegato, en el que criticó duramente a los fiscales de Cámara y de instrucción y a la policía. Al respecto sostuvo que se elaboró «una tesis, que era la más fácil, y se descartaron otras que eran legítimas pero que requerían un intenso trabajo de investigación».

El ex juez afirmó que «no sé de qué debo defender a mi asistido» al evaluar la falta de pruebas contundentes que involucren a Riquelme, al tiempo que comparó la postura de la parte acusadora con «la de los tiempos de inquisición».

«Esto ha sido un esclarecimiento ficticio del caso» dijo el letrado, subrayando que «se dejaron muchas hipótesis sin investigar».

Finalmente Stella completó el alegato pidiendo «la absolución total» de Riquelme, calificó de defectuosa la investigación policial y judicial de la causa y dijo que «es preferible que todo vuelva a instrucción antes que condenar a un inocente».