Piden condena por un asalto a un comercio de Viedma

El atraco lo cometieron dos delincuentes, pero a uno no lo detuvieron. Para el otro piden siete años y medio de prisión.

Por Redacción

Archivo

VIEDMA (AV)- Piden siete años y medio de prisión para un joven a quien se le imputó “robo calificado por el uso de arma de fuego”. Este hecho ocurrió hace tres años y la situación actual, lejos de cambiar, se ha acentuado con una riesgosa frecuencia de hechos cometidos con el uso de armas de fuego. El asalto ocurrió en 2012 en una despensa del barrio Inalauquen de esta capital a la que ingresaron dos hombres encapuchados con un arma de fuego y un palo. Tras amenazar al propietario y los ocasionales clientes, los delincuentes sustrajeron no más de 300 pesos y un par de celulares. Luego abandonaron el negocio, en momentos en que dos policías que circulaban en bicicleta los observaron corriendo en una actitud sospechosa. Sin acatar la voz de alto, uno de los que huía habría efectuado un disparo contra los policías. Con la ayuda de un motorista, Lisandro Pellejero fue detenido y a los pocos meses dejado en libertad. En esa situación llegó a juicio. Para el fiscal de Cámara Hernán Trejo las pruebas y los testimonios confirmaron la existencia del hecho, el uso del arma de fuego que fue secuestrada en inmediaciones a la detención y la participación del imputado, mientras que el otro no fue identificado. Destacó lo señalado en el juicio por el propietario del comercio, quien dijo “estar cansado de la cantidad de robos padecidos”. Por su parte el abogado defensor Juan Carlos Chirinos pidió la absolución del joven y subsidiariamente que sea condenado a tres años de prisión condicional por el delito de “robo con arma que no acreditó aptitud para el disparo”. El Tribunal integrado por Carlos Mussi, Marcelo Chironi y Carlos Mussi dará a conocer la sentencia el 23 de diciembre a las 12:30. Para el defensor Chirinos en el juicio no se probó que Pellejero haya sido uno de los que ingresó a la despensa del barrio Inalauquen ni tampoco que portara el arma de fuego y “suponiendo que mi defendido participó del hecho se trató de un robo simple”. Respecto del arma secuestrada consideró que podría ser la de cualquiera, ante la falta de huellas dactilares. Pidió la absolución del imputado porque “en todo caso estamos en presencia de una duda, porque no se pudo definir con claridad el uso del arma y de su presencia”. En respuesta al pedido de condena del fiscal Trejo, el defensor sostuvo que “quiere aplicar una norma jurídica que lo hace apartar de la justicia”. También planteó que el hecho pasó hace tres años cuando el imputado tenía 18, hijo de una familia trabajadora que vive en las 1016 “gente humilde, morocha, de pelo cortito”. Planteó como una injusticia que el Estado pretenda resocializarlo enviándolo a la cárcel siete años, porque allí “¿qué aprenderá?”. El imputado prefirió mantenerse en silencio.


Exit mobile version