Piden justicia por el crimen de Ulises, en Bariloche

La madre y el hermano no se explican aún, a un mes del homicidio, por qué atacaron al chico de 15 años. Solos, sin ayuda, tratan de impulsar la investigación como querellantes.

Por Redacción

BARILOCHE

Estela todavía tiene la imagen de Ulises jugando al fútbol solo en el patio de su casa, en el barrio Nuestras Malvinas. El fútbol era su pasión. Esperaba impaciente cumplir los 16 años para anotarse en un club y jugar con sus amigos. Estela mira las fotografías de Ulises pequeño en el jardín y los ojos se le humedecen. Es un mujer curtida. Sola crió a sus cinco hijos y levantó con ellos una casa que está a medio terminar. Pero el homicidio de su hijo menor la quebró. «No entiendo por qué le quitaron la vida. Esta pérdida es irreparable y el dolor, imborrable», expresa la mujer, con voz temblorosa. Por eso, reclama justicia.

A Ulises lo mataron la madrugada del 21 de septiembre pasado. El chico había pasado por su casa a buscar una campera para él y otra para su amigo. «Voy a dar una vuelta y vuelvo», le dijo a su hermano Flavio. Nunca más regresó.

Flavio recuerda que una sobrina los llamó para avisarles que a Ulises lo habían atacado. Salió con su madre y otro hermano hasta el lugar donde había ocurrido el hecho, distante seis cuadras de su casa.

Encontró a su hermano sin vida, rodeado de un charco de sangre. Estaba tirado detrás de unas piedras en Luckman y Eluney, a unos 50 metros de la casa de su amigo, que vive frente al domicilio de su hermana, en el barrio Nahuel Hue.

Estela no pudo soportar la noticia y se desmayó. Flavio tuvo que buscar un lugar para velar a su hermano. Cuenta que contrataron el servicio más económico porque no tenían dinero. Deben pagar los 10 mil pesos en cuotas.

La acusación fiscal indica que Ulises fue interceptado en la calle por dos sujetos que descendieron de un Renault 19, bordó, y lo atacaron con un palo o un fierro. Sufrió varias fracturas en el rostro y el cráneo que le causaron la muerte. Subieron al auto, dieron la vuelta a la manzana y regresaron para efectuar varios disparos: uno impactó en una rodilla de Ulises.

El juez Marcos Burgos procesó con prisión preventiva a dos jóvenes que son primos: Jonathan Parra y José Luis Aguilera. Dispuso la falta de mérito para Norberto Parra, padre de Jonathan, que sigue imputado, pero en libertad. Estela está convencida de que Norberto está vinculado. Sospecha que manejaba el Renault 19. Por eso, se constituyó como querellante para impulsar la investigación.

«No entiendo por qué tanto odio y tanta violencia contra mi hijo», advierte Estela. «No se merecía una muerte así, ningún niño se merece eso», señala. «Mi hijo no tenía problemas con nadie», asegura.

Flavio asegura que nadie les ofreció ayuda. Fuimos a muchos lugares a pedir ayuda, pero no la hubo». «Sabemos que tenemos que pelear nosotros porque si nos quedamos acá en la casa, nadie va a hacer nada», sostiene.